Gobierno y banca lanzan programa "Abrigo" para apoyar damnificados y reactivar economía regional
El Gobierno Nacional y la banca privada pusieron en marcha el programa Abrigo, un acuerdo que ofrece períodos de gracia sin intereses para personas afectadas por la emergencia climática registradas en el RUD. Además, los bancos se comprometieron a desembolsar 2,1 millones de créditos en los próximos 12 meses en los ocho departamentos impactados, representando un crecimiento del 15% respecto a lo normal. La iniciativa incluye garantías del Gobierno, líneas de redescuento y financiamiento especial para cooperativas y asociaciones comunitarias.
Después de más de una docena de reuniones entre el Ministerio de Hacienda, la Superintendencia Financiera y los banqueros del país, se concretó un acuerdo que busca tender un puente entre los colombianos golpeados por la emergencia climática y el sistema financiero. El programa Abrigo, que es como lo llamaron formalmente: Alianza Bancaria por la Recuperación Integral y la Generación de Oportunidades, entra en funcionamiento desde ahora y representa una salida distinta a la que el Gobierno había planteado inicialmente con inversiones forzosas.
Para quienes resultaron damnificados y están inscritos en el Registro Único de Damnificados, el acuerdo trae un respiro tangible. Pueden solicitar que sus créditos tengan períodos de gracia de hasta 12 meses, tiempo durante el cual no van a correr ni a cobrarse intereses. Lo importante es que mantienen su calificación crediticia intacta, es decir, no aparecerán como morosos en las centrales de riesgo. Los bancos también detienen inmediatamente cualquier acción jurídica o prejurídica que hayan iniciado por esos mismos créditos. La Superintendencia Financiera va a expedir las instrucciones para que esto funcione y cada entidad bancaria habilitará canales especiales para recibir las solicitudes.
Pero el programa no solo alivia a quienes deben dinero. La segunda pata del acuerdo apunta a reactivar la economía de las regiones afectadas. Los bancos se comprometieron a otorgar 2,1 millones de nuevos créditos en los próximos 12 meses en los ocho departamentos impactados. La cifra no es menor: representa un crecimiento real del 15% comparado con el desembolso normal de 1,8 millones de créditos que usualmente hacen en esas zonas. Eso significa 270.000 operaciones adicionales que circularán dinero en sectores como turismo, agricultura e industria, donde se espera un crecimiento crediticio de al menos el 20%.
Para que este flujo de crédito sea más accesible, el Gobierno aporta herramientas de respaldo. Cerca del 10% de las operaciones tendrán garantías del Fondo Nacional de Garantías, que cubrirán hasta el 90% del monto del crédito. En total se entregarán 210.000 garantías. Además, Bancóldex habilitará líneas de redescuento para 150.000 créditos dirigidos a la producción, lo que mejora las condiciones de financiación para empresas y emprendedores. En los casos con mayor cobertura de garantías, la tasa de interés no podrá exceder el IBR más seis puntos porcentuales.
El acuerdo también abrió una ventana especial para cooperativas y asociaciones comunitarias, que históricamente enfrentan más trabas para acceder al crédito bancario. Estas organizaciones podrán financiar proyectos productivos que impulsen la recuperación en las zonas afectadas.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, explicó que el diálogo entre el Gobierno y la banca privada permitió llegar a una solución que funciona para ambas partes. Según él, el programa no solo pone un respiro financiero en manos de los damnificados, sino que traza una ruta clara para que la economía regional se recupere mediante mayor acceso al crédito productivo.
Fuente original: KienyKe - Portada


