Gobierno suspende exportación de ganado joven y hembras para controlar el precio de la carne
El Ministerio de Agricultura prohibió la venta al exterior de terneros menores de dos años y hembras reproductoras para proteger el hato ganadero nacional. La medida responde al aumento del 15,6% en el precio de la carne durante el último año. Sin embargo, los gremios ganaderos cuestionan la decisión y señalan que el problema es más complejo que solo las exportaciones.
El Gobierno Nacional metió mano directa en el bolsillo de los ganaderos. La ministra de Agricultura Martha Carvajalino anunció la suspensión de las exportaciones de ganado en pie, es decir, de los animales vivos que se venden hacia el exterior. Con esta decisión busca detener el alza de precios que viene golpeando a las familias colombianas en el mostrador de la carnicería.
La prohibición es clara: no salen del país terneros menores de dos años ni las hembras reproductoras, conocidas en el sector como vientres. El objetivo es simple pero ambicioso: blindar el hato nacional, asegurando que la cantidad total de ganado en Colombia no siga disminuyendo. Las cifras del Dane explican la preocupación oficial: la carne de res subió un 5,4% solo en los primeros cuatro meses de este año. Pero si uno mira el panorama completo, el susto es mayor. Un kilo de carne que costaba 27.502 pesos en abril del año pasado hoy sale por 31.819 pesos en promedio, lo que equivale a un aumento del 15,6% en doce meses.
Desde el Ministerio apuntan hacia las subastas ganaderas como las culpables. Dicen que los compradores internacionales están pagando tanto por los animales jóvenes que el precio del ganado vivo en Colombia subió un 19%, jalando hacia arriba todo lo que paga el consumidor final.
Pero no todos celebran esta medida. José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, aunque reconoce que exportar hembras fue "una equivocación", recordó algo incómodo para el Gobierno: fue el mismo quien promovió estas exportaciones hace poco para ayudar a Venezuela a recuperarse ganadería. Colombia envió más de 6.000 vacas al país vecino bajo acuerdos de cooperación.
Los ganaderos, además, tienen otra versión de los hechos. Sostienen que el sacrificio de animales para consumo interno está en récord histórico y que los precios suben simplemente porque las familias están comprando más carne. Llaman a esto demanda agregada, una razón muy diferente a la que señala el Ejecutivo.
Con esta resolución, el Gobierno espera que el ganado se quede en territorio colombiano, estabilizando la oferta y, con suerte, bajando lo que pagamos en la carnicería. Veremos si funciona.
Fuente original: Hora 13 Noticias

