Gobierno proyecta que el agujero fiscal se reduzca a 5,1% del PIB en 2026

El Gobierno Nacional presenta un plan para reducir gradualmente el déficit fiscal, bajando de 6,4% del PIB en 2025 a 5,1% en 2026. La deuda pública se mantendría estable alrededor de 58,7% del PIB, por debajo del límite máximo permitido. El Ministerio de Hacienda advierte que si los ingresos esperados no llegan, ajustará el gasto para cumplir las metas fiscales.
El Ministerio de Hacienda anunció que el agujero en las finanzas públicas colombianas seguirá cerrándose durante 2026. Esto quiere decir que la brecha entre lo que el Gobierno gasta y lo que recauda por impuestos se reduciría a 5,1% del producto interno bruto, una cifra menor a la registrada este año. Para que entiendas: si el país genera cien pesos de riqueza, el Estado estaría gastando 5,1 pesos más de lo que recauda.
El Gobierno lleva varios años tratando de ordenar sus cuentas. En 2024 el déficit llegó a 6,7% del PIB, descendió a 6,4% en 2025 y espera que caiga a 5,1% el próximo año. Según el Ministerio, esto es resultado de una estrategia para mantener las finanzas públicas sostenibles, es decir, que el Estado pueda seguir pagando sus deudas sin entrar en crisis. El objetivo es equilibrar el gasto sin dejar de financiar programas como educación, salud y pensiones.
Hay un detalle importante en las proyecciones: el déficit primario (que excluye los pagos de intereses de la deuda) mejoraría bastante más. Pasaría de 3,5% del PIB en 2025 a apenas 2,1% en 2026. Esto es más relevante de lo que parece, porque muestra que sin contar los intereses que debe pagar por sus deudas previas, el Gobierno estaría casi balanceado en sus ingresos y gastos operativos.
La deuda total del país se ubicó en 58,5% del PIB en 2025, según el informe. Para 2026 se proyecta que suba ligeramente a 58,7%. Aunque supera el ancla de 55% que propone la regla fiscal, aún está por debajo del techo máximo de 71% permitido. En términos simples: Colombia sigue endeudada, pero dentro de los parámetros que la ley establece para no entrar en terreno peligroso.
El Ministerio de Hacienda reconoce que hay incertidumbre en el horizonte. Si durante 2026 los ingresos fiscales esperados no se materializan como se proyecta, el Gobierno está dispuesto a ajustar el gasto para no desviarse de las metas establecidas. Esta es una forma de decir que, si bajan las recaudaciones, habrá que recortar gastos en algún lado.
Para el Ejecutivo, estos números reflejan un balance complicado: mantener los servicios del Estado mientras se ordena la casa fiscal. En un contexto donde el mundo enfrenta volatilidad en precios del petróleo, presiones en los precios y condiciones financieras más difíciles, Colombia necesita demostrar que sus cuentas están bajo control para que inversionistas y organismos internacionales sigan confiando en el país.
Fuente original: Portafolio - Economía