Gobierno despliega 408.000 uniformados para garantizar elecciones seguras ante riesgo de grupos radicalizados

El Ministerio de Defensa activó un despliegue sin precedentes de fuerzas militares y policía para proteger los comicios del 21 de junio. La principal preocupación del Gobierno no son organizaciones criminales, sino sectores radicalizados que podrían desconocer resultados o promover disturbios. Además de los uniformados, se activó un centro de monitoreo cibernético para proteger los sistemas electorales y combatir la desinformación.
A vísperas de la jornada electoral, el Gobierno nacional echó a andar una estrategia de seguridad sin precedentes para que los colombianos puedan votar tranquilos. El despliegue involucra a militares, policías, organismos de control y entidades del Estado responsables de proteger toda la infraestructura electoral en el país. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, explicó que las autoridades han diseñado una estrategia integral no solo para prevenir alteraciones del orden público, sino también para combatir la desinformación y resguardar tanto los puestos de votación como las instituciones democráticas.
Lo que más preocupa a las autoridades no proviene de bandas criminales organizadas, sino de ciudadanos con posiciones políticas radicales que podrían desconocer los resultados o promover actos de vandalismo. En ese sentido, el ministro fue enfático: "Mi preocupación más grande viene de un sector de la población muy pequeña, muy reducido, que son simpatizantes electorales radicales, no de un grupo criminal".
El dispositivo de seguridad es monumental. Se desplegaron más de 408.000 integrantes de la Fuerza Pública en todo el país, de los cuales 248.000 trabajan directamente en el Plan Democracia, mientras que 160.000 realizan operaciones contra grupos criminales. Bogotá, donde vota uno de cada cuatro colombianos, contará con 12.500 uniformados solo para custodiar puestos de votación, jurados y comisiones escrutadoras. El ministro destacó que la capital requiere un tratamiento especial por su importancia política y administrativa.
Cali también mereció atención especial. Las autoridades identificaron la capital vallecaucana como una ciudad con mayores riesgos de disturbios, especialmente después de que circularon mensajes en redes sociales y WhatsApp alertando sobre posibles alteraciones. Por eso, el dispositivo se reforzó de manera importante: se aumentó de 3.800 a 4.000 policías y se redistribuyeron 3.200 militares para proteger la ciudad y su perímetro.
Otro frente crítico es la seguridad cibernética. Cinco días antes de las elecciones, el Gobierno activó un Puesto de Mando Unificado especializado que monitorea posibles ataques informáticos contra los sistemas electorales. Este incluye al Ministerio TIC, la Registraduría, Colcert y la Fiscalía, coordinados para proteger la infraestructura y desmontar campañas de desinformación.
El ministro hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma. Recordó que más de 1,2 millones de personas entre jurados, testigos electorales y observadores estarán vigilando el proceso electoral. Además, aseguró que el Gobierno estará comunicado con los medios de comunicación para garantizar que los ciudadanos reciban información oficial. Sánchez cerró enfatizando que "con todas las medidas que hemos tomado está totalmente garantizado el despliegue para que estas elecciones sean libres, transparentes y seguras".
Fuente original: La FM - Colombia
