Gobierno autoriza estudios para un tren de 448 km que conecte Bogotá con puertos del Caribe

El Gobierno acaba de dar el visto bueno para estudiar la viabilidad del Corredor Férreo Central, un proyecto de ferrocarril que recorrerá 448 kilómetros desde Bogotá hasta la costa caribeña. La investigación durará 18 meses y costará más de 102 mil millones de pesos. Se trata de una apuesta para mejorar el transporte de carga y reducir costos logísticos en el país.
El Gobierno oficializó esta semana el inicio de los estudios de factibilidad del Corredor Férreo Central, un proyecto ferroviario que podría transformar la forma en que Colombia mueve sus mercancías hacia los puertos del Caribe. Según la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), este corredor de 448 kilómetros busca conectar la región metropolitana de Bogotá y Cundinamarca directamente con el mar, abriendo una ruta más rápida y económica para exportadores e importadores.
El proyecto se desarrollará en tres fases geográficas: primero una variante entre Tocancipá y Funza de 54 kilómetros, luego el corredor principal que va desde Zipaquirá hasta Barbosa cubriendo 212 kilómetros, y finalmente el tramo más largo desde Barbosa hasta Barrancabermeja con 182 kilómetros. El Consorcio Ferreoestructura Central C&G será responsable de los estudios técnicos durante los próximos 18 meses, con entrega prevista para septiembre de 2027.
La inversión en estudios asciende a más de 102 mil millones de pesos, divididos entre consultoría y supervisión de obra. Traducido al bolsillo del colombiano: estamos hablando de dinero público para investigar si un proyecto de infraestructura vale la pena, antes de gastar billones en su construcción. Los analistas deberán revisar desde aspectos ambientales hasta proyecciones de cuánta carga transportaría el tren en los próximos años.
La magnitud de la infraestructura es considerable. Según los estudios previos de la ANI, habría que construir 391 kilómetros completamente nuevos de vía férrea, mejorar 57 kilómetros existentes, excavar 93 túneles que sumarian 132 kilómetros de extensión y construir 185 puentes. En cifras prácticas: es una obra de ingeniería de gran complejidad en territorio montañoso y volcánico.
La apuesta principal del Gobierno es que este corredor movería anualmente alrededor de 11,3 millones de toneladas de carga hacia 2053, principalmente productos a granel, carbón y carga general. Esto significa reducir distancias y, sobre todo, disminuir tiempos y costos de transporte. Hoy una empresa en Bogotá que quiere exportar por puerto caribeño enfrenta traslados complicados por carretera; con este tren podría hacerlo de forma más directa y barata.
Óscar Torres Yarzagaray, presidente de la ANI, lo resumió así: "De esta manera, el Gobierno del Cambio avanza en la consolidación del sistema ferroviario colombiano". Torres explicó que el corredor permitirá articular la región metropolitana con el Caribe mediante plataformas logísticas intermodales, creando un ecosistema de transporte más integrado.
El siguiente paso dependerá de lo que muestren estos estudios entre ahora y septiembre de 2027. Si la factibilidad es positiva, el Gobierno tendría que decidir cómo financiar una obra que probablemente costará decenas de billones de pesos. Por ahora, lo que está sobre la mesa es información: definir si técnica y económicamente este tren tiene sentido para el país.
Fuente original: Portafolio - Economía