Gobierno alerta sobre riesgos electorales en 108 municipios antes de elecciones del 8 de marzo

El ministro del Interior identificó más de cien municipios con alertas de seguridad de cara a las elecciones legislativas del próximo 8 de marzo. El análisis técnico, hecho con la Defensoría del Pueblo y la Policía Nacional, detectó riesgos de violencia armada, trashumancia electoral y presencia de economías ilícitas. Las zonas más críticas coinciden con corredores históricos del narcotráfico como el Catatumbo, Cauca, Nariño y Chocó, donde el Gobierno prepara un despliegue especial de seguridad.
Con los comicios a la vuelta de la esquina, el Gobierno encendió las alarmas sobre lo que podría salir mal en las urnas. El ministro del Interior, Armando Benedetti, reveló que trabajando de la mano con la Defensoría del Pueblo y la Policía Nacional, los organismos de seguridad identificaron nada menos que 108 municipios donde hay alertas preocupantes que podrían afectar la votación del 8 de marzo. No se trata de intuiciones o miedos sin fundamento. Según Benedetti, el análisis se hizo de manera técnica, usando 39 variables diferentes para detectar cuál es realmente el problema en cada territorio.
El ministro fue directo al punto: "Para el 8 de marzo hay unas alertas que usted sabe que hemos hecho con base en la Defensoría del Pueblo, pero cruzadas con la Policía Nacional que tiene 39 variables para buscar cuáles son realmente los municipios que tienen problemas y son 108, básicamente donde se produce y se cultiva coca", explicó. Los focos rojos están en lugares que ya conocemos de sobra por sus conflictos: el Catatumbo, López de Micay, Cauca, Nariño, Valle del Cauca, Magdalena Medio, Chocó y el sur de Bolívar. Son territorios donde conviven el narcotráfico, las disputas entre grupos armados ilegales y prácticas irregulares que amenazan la democracia.
Lo que preocupa al Gobierno va más allá de las balas y la violencia tradicional. También están ojo avizor con delitos electorales específicos, especialmente con lo que se conoce como trashumancia electoral, que es cuando se traslada a votantes de manera irregular para manipular resultados. Como lo dijo el mismo ministro, "No es solamente un tema de orden público en el sentido de violencia armada. También estamos mirando fenómenos como la trashumancia electoral". Es decir, buscan proteger no solo la vida de los votantes, sino también la integridad del proceso.
Frente a este panorama, el Gobierno se mueve en dos frentes. Por un lado, trabaja coordinadamente con la Fuerza Pública identificando factores de riesgo: presencia de grupos armados, antecedentes de violencia electoral, cultivos ilícitos, conflictividad social y otros indicadores que enciendan las alertas. Por el otro, prepara un despliegue especial de seguridad en esos municipios críticos para que la gente pueda ir a votar sin sentirse intimidada ni amenazada.
Benedetti fue enfático en el mensaje final: la prioridad es que los colombianos voten libremente el 8 de marzo. Saben que hay territorios complejos, difíciles, pero justamente por eso están actuando con tiempo, no esperando a que algo malo pase. Es un reconocimiento implícito de que el camino hacia las urnas no es sencillo en varias partes del país, pero también es una promesa de que harán lo que esté a su alcance para que nadie se quede sin voto.
Fuente original: El Colombiano - Colombia