Gobernador y alcalde de Medellín rechazan mural sobre falsos positivos en casa de Uribe

Un mural con la cifra de 7.800 víctimas de falsos positivos apareció pintado frente a la residencia del expresidente Álvaro Uribe en Rionegro, generando un nuevo enfrentamiento político. El gobernador Andrés Julián Rendón y el alcalde Federico Gutiérrez rechazaron el acto y exigieron intervención de las autoridades, cuestionando si se aplicará la misma ley a todos los infractores. El expresidente participó personalmente en la limpieza del mural, reabriendo el debate sobre los límites entre protesta política y vandalismo.
La tensión política en Antioquia volvió a escalarse tras la aparición de un mural pintado en rojo y amarillo frente a la casa del expresidente Álvaro Uribe Vélez en Rionegro. El grafiti incluía la cifra de 7.800 víctimas de falsos positivos, un dato documentado por la Jurisdicción Especial para la Paz. El mural fue realizado por un grupo cercano al petrismo, liderado por el representante a la Cámara electo Hernán Muriel, y generó discusiones y confrontaciones verbales en el lugar.
La reacción de los líderes del uribismo no se hizo esperar. El gobernador Andrés Julián Rendón cuestionó el acto públicamente y exigió que el presidente Gustavo Petro intervenga. "¿Y a estos también les va a mandar la Fiscalía por daño en bien ajeno, por instigar al odio y la violencia?", escribió en su cuenta de X. Rendón también cuestionó la presencia de personas encapuchadas durante la actividad y aseguró que este tipo de actos incrementan la polarización política en el país.
Por su parte, el alcalde Federico Gutiérrez expresó su respaldo al exmandatario antioqueño. "Toda nuestra solidaridad con usted y con su familia, presidente Uribe. Los que hablan de paz son aquellos que más generan violencia", manifestó el mandatario distrital. Gutiérrez comparó el hecho con episodios que, según afirmó, ocurrieron durante su campaña a la Alcaldía de Medellín en 2023, cuando simpatizantes del petrismo intentaban sabotear actividades políticas en espacios públicos.
El alcalde fue más allá en sus críticas y pidió que el Gobierno Nacional tome cartas en el asunto. "Estas acciones de hostigamiento a la oposición deben parar ya. Petro dé la orden de calmar a los instigadores", concluyó en su publicación.
El episodio refleja el creciente clima de polarización que atraviesa el país a pocas semanas del inicio de la campaña presidencial. Mientras la discusión avanzaba en redes sociales, circularon videos en los que se ve al expresidente Uribe participando personalmente en la limpieza y despinte del mural frente a su vivienda. El hecho reabrió el debate sobre los límites de la protesta política, la libertad de expresión y el ambiente de confrontación que vive Colombia en medio del escenario electoral.
Fuente original: La FM - Colombia


