General Federico Mejía enfrenta dos nuevas investigaciones por peculado y abuso de función pública

El brigadier general Federico Mejía Torres, comandante de Educación y Doctrina del Ejército, suma dos nuevas indagaciones de la Fiscalía por presunto peculado y abuso de función pública. Sus problemas judiciales se multiplican: ya investigaban patrullajes de militares con civiles armados en el Cauca, y ahora se suma el caso de un narcotraficante capturado con 4,5 kilos de cocaína que fue liberado tras una controvertida orden del general.
Las complicaciones legales del brigadier general Federico Mejía Torres no paran de crecer. La Fiscalía abrió dos nuevas investigaciones en su contra por los presuntos delitos de peculado por aplicación oficial y abuso de función pública, que se suman a los procesos que ya enfrenta por los cuestionados patrullajes mixtos entre soldados y civiles armados que ocurrieron en el Cauca.
Mejía actualmente comanda el área de Educación y Doctrina del Ejército y dirige el fuerte militar de Tolemaida. Sin embargo, los problemas judiciales están relacionados con su época al frente de la Tercera División del Ejército en el departamento del Cauca, donde su nombre se ha visto envuelto en varios hechos que han levantado sospechas.
Uno de los casos más polémicos sucedió hace algunos meses, cuando salieron a la luz denuncias de que soldados bajo su comando realizaban patrullajes conjuntos con presuntos integrantes de grupos paramilitares en la zona rural de Ortega, Cauca. Posteriormente, se conocieron chats que se le atribuyen al general con habitantes de la región, aparentemente vinculados a esos recorridos combinados entre militares y civiles con armas.
Pero la lista de problemas no termina ahí. Desde noviembre pasado, la Fiscalía investiga un operativo del 31 de enero de 2024 que terminó de forma bastante irregular. Un hombre fue capturado transportando cerca de 4,5 kilos de base de coca en una motocicleta. Todo empezó correctamente: un suboficial del Ejército lo detuvo en flagrancia, le leyó sus derechos y activó el procedimiento para llevarlo en helicóptero militar, según informó Caracol Radio.
Lo extraño ocurrió cuando el capturado llegó a la base militar de Popayán. El general Mejía habría asumido funciones de policía judicial y ordenó que enviaran otro helicóptero desde Cali para devolver al detenido, identificado como Melciades Guaca Armero, y el cargamento de cocaína al sitio exacto donde fue interceptado. Lo más cuestionable es que aparentemente fue entregado en las mismas condiciones en que lo capturaron, drogas incluidas.
Tras estos hechos, Mejía presentó un informe explicando su decisión al comandante del Ejército. Sin embargo, en lugar de que se investigaran posibles irregularidades, los oficiales involucrados recibieron instrucciones de presentar una denuncia por un supuesto intento de revuelta en la zona de Argelia durante la captura. Ahora esas nuevas investigaciones por peculado y abuso de función se suman a los problemas que ya tenía abiertos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia