Galán le pide a Petro que revise los documentos técnicos del Regiotram antes de opinar

El alcalde Carlos Fernando Galán respondió al presidente Gustavo Petro señalando que su descripción del Regiotram del Norte no coincide con los estudios oficiales. Mientras Petro defiende un tranvía abierto y de bajo costo, Galán sostiene que los documentos técnicos contemplan un corredor segregado con cerramientos físicos, cierre de 84 cruces y complejas obras como viaductos y tramos subterráneos. El alcalde insiste en que antes de avanzar hay que aclarar de qué proyecto se está hablando.
El alcalde Carlos Fernando Galán sacó los pies del plato y le respondió directamente al presidente Gustavo Petro por lo que dijo en redes sociales sobre el Regiotram del Norte. El mensaje fue claro: no se trata de una negación al proyecto, sino de una corrección sobre qué es realmente lo que está en los papeles técnicos de la ciudad.
Todo comenzó cuando el presidente publicó un trino defendiendo la entrada de un tranvía a Bogotá. En ese mensaje, Petro señaló que este tipo de sistema no necesita cerramientos, puede convivir con el tráfico mixto y los peatones, y funciona con semáforos. Suena bonito en teoría, pero para Galán hay un problema: eso no es lo que dice la documentación oficial que respalda el proyecto que se está analizando.
El alcalde fue directo en sus críticas. Leyendo textualmente el trino presidencial, afirmó: "eso no es lo que está en los documentos técnicos que soportan el proyecto que estamos debatiendo". Según los estudios avalados por el Ministerio de Transporte, la realidad es bastante diferente. En la zona urbana de Bogotá, el corredor férreo estaría segregado del resto del tráfico, con cerramientos físicos para proteger la línea. No es un sistema abierto ni integrado, como sugería Petro.
Galán fue más lejos en sus precisiones. El proyecto contempla el cierre de 84 cruces a nivel, manteniendo apenas algunos pasos vehiculares y peatonales. Esto contradice la idea de un sistema que conviva libremente con vehículos y personas. Además, la infraestructura es bastante más compleja que un tranvía tradicional: incluye puentes férreos, viaductos, tramos subterráneos y elevaciones viales. Nada que ver con los tranvías europeos que funcionan con semáforos, como mencionaba el presidente.
El alcalde incluso lanzó una crítica sin filtro: todo indica que quien no conoce a fondo el proyecto es el propio presidente de la República. La intención de Galán, sin embargo, no es cerrar puertas. Aseguró que "Bogotá está lista para sentarse con el Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca a trabajar en mesas técnicas", pero pidió que el debate se haga con base en los documentos reales y no en interpretaciones que no corresponden a la verdad del proyecto.
Petro, por su parte, mantiene su postura: defiende el modelo de tranvía porque lo considera más económico, menos contaminante y porque rompe, según él, el monopolio del transporte basado en buses. Lo cierto es que el intercambio entre el presidente y el alcalde deja claro que el debate sobre el Regiotram apenas está empezando y que definir con precisión técnica qué tipo de sistema necesita Bogotá será fundamental para avanzar.
Fuente original: La FM - Colombia


