Gaira ahoga en aguas residuales: comunidad clama por solución urgente al colapso de manjoles
Los habitantes del barrio Gaira en Santa Marta denuncian nuevamente el rebosamiento constante de aguas residuales en el parque San Jacinto, una crisis que llevan años padeciendo. El problema genera malos olores, plagas de insectos y afectaciones a la salud, especialmente entre niños y adultos mayores. La comunidad reclama a Essmar y autoridades locales una solución estructural que de verdad funcione, no simples parches temporales.
En el barrio Gaira suena como una canción repetida que nadie quiere escuchar: el agua residual rebosa de los manjoles (tuberías de alcantarillado) una vez más, inundando las calles con la contaminación de siempre. Los residentes del sector volvieron a levantar la voz esta semana, cansados de una situación que dicen llevar años destruyendo su calidad de vida sin que nada cambie.
El colapso es especialmente grave en el parque San Jacinto, donde varios manjoles, incluyendo uno principal, están en permanente desbordamiento. El agua contaminada corre libremente por las calles hasta llegar al río Gaira, dejando a su paso malos olores insoportables, plagas de insectos y una exposición constante a líquidos que no deberían estar ahí. Niños, adultos mayores y comerciantes de la zona viven en alerta sanitaria.
Líderes comunitarios grabaron videos documentando la situación, mostrando cómo el problema persiste sin control. Según relatan, han hecho llamados repetidos a la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (Essmar) y a las autoridades distritales, pero no han recibido respuestas concretas. "Esta es una situación reiterativa que afecta directamente nuestra calidad de vida. No es posible que año tras año sigamos enfrentando lo mismo sin respuestas concretas", manifestaron los habitantes.
Lo que piden ya no son soluciones temporales. La comunidad reclama una intervención estructural de fondo que cierre de una vez la grieta que causa estos vertimientos. Mientras eso no suceda, Gaira seguirá siendo un barrio donde el sistema de aguas residuales simplemente no aguanta la presión, dejando enfermo lo que toca.
Fuente original: El Informador