Fundación Cocha Molina abre puertas a niños y jóvenes para aprender acordeón en Valledupar

La Fundación Cocha Molina realizó una jornada de formación musical en un centro comercial de Valledupar donde decenas de niños y jóvenes aprendieron a tocar acordeón con instructores de la institución. El Rey Vallenato, Gonzalo Arturo 'El Cocha' Molina, estuvo presente supervisando el proceso y enfatizando cómo el arte musical puede transformar vidas. La fundación ya impacta a más de 4.500 estudiantes en la región Caribe a través de programas presenciales y digitales.
En Valledupar se llevó a cabo una jornada llena de música y esperanza. La Fundación Cocha Molina abrió las puertas de un centro comercial para que decenas de niños y jóvenes aprendieran a tocar acordeón, uno de los instrumentos más emblemáticos de nuestra cultura vallenata. La actividad contó con el respaldo técnico de los instructores de la institución y la presencia especial de Gonzalo Arturo 'El Cocha' Molina, el legendario Rey Vallenato, quien no solo supervisó el proceso de aprendizaje sino que también compartió directamente con los participantes.
Para quienes asistieron, la experiencia fue transformadora. Nataly Sanabria, una de las participantes, expresó lo que muchos sintieron ese día: "Me ha parecido una experiencia gratificante. Personas de todas las edades aprenden no solo la técnica del instrumento, sino el valor de nuestra cultura vallenata". En esa actividad quedó claro que la música trasciende la edad y toca el corazón de quien se atreve a empuñar un acordeón.
El maestro Molina aprovechó el encuentro para reflexionar sobre el poder transformador del arte. "El que empuña un acordeón, no empuña un arma", afirmó, subrayando cómo la música puede ser una alternativa frente a la violencia. Además, invitó a las nuevas generaciones a sumarse al programa Huellas del Maestro, una iniciativa que busca formar músicos en toda la región.
La fundación ha logrado un alcance considerable en el Caribe colombiano. Actualmente impacta a más de 4.500 estudiantes combinando clases presenciales con una plataforma digital robusta, demostrando que la formación musical está al alcance de muchas comunidades. "Me siento complacido de ver a tantos alumnos tocando con pasión; este talento es un don de Dios", concluyó el maestro Cocha, resumiendo el propósito de una fundación que sigue apostando por la música como herramienta de transformación social.
Fuente original: Diario del Cesar

