Fisioterapeuta en prisión: habría dejado con secuelas permanentes a tres pacientes con inyecciones no autorizadas en Medellín
Una fisioterapeuta fue capturada en Medellín por presuntamente inyectar a tres personas un producto promocionado como quemador de grasa que no tenía autorización sanitaria del Invima. Los hechos ocurrieron entre julio y agosto de 2024 en un establecimiento del barrio Belén. Las víctimas sufrieron complicaciones que dejaron deformidades físicas y alteraciones funcionales permanentes, por lo que enfrenta cargos por lesiones dolosas y comercialización de sustancias nocivas para la salud.
Una fisioterapeuta fue enviada a prisión después de que la Fiscalía General de la Nación la señalara de realizar procedimientos estéticos con una sustancia sin registro sanitario. Los hechos ocurrieron en Medellín entre julio y agosto de 2024, cuando tres personas acudieron a un establecimiento en el barrio Belén buscando someterse a tratamientos estéticos.
De acuerdo con la investigación, la fisioterapeuta identificada como Tathiana María Muñoz Muñoz inyectó en diferentes partes del cuerpo de los pacientes un producto que era promocionado como quemador de grasa. Sin embargo, las autoridades confirmaron que la sustancia no contaba con la autorización del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), el ente encargado de autorizar medicamentos y sustancias para uso en salud en Colombia.
Después de las aplicaciones, los tres pacientes comenzaron a presentar complicaciones de salud que requirieron atención médica urgente. Según la Fiscalía, las víctimas sufrieron secuelas permanentes que incluyen deformidades físicas y alteraciones funcionales, lesiones que ahora hacen parte del proceso judicial contra la profesional.
La captura fue realizada por el Cuerpo Técnico de Investigación, con apoyo de la Policía Nacional y la Secretaría de Salud de Medellín. Durante un allanamiento en un establecimiento comercial del barrio La América, las autoridades encontraron evidencia de que se realizaban procedimientos invasivos sin cumplir con los permisos administrativos y sanitarios exigidos.
Un fiscal le imputó los delitos de lesiones personales dolosas y fabricación y comercialización de sustancias nocivas para la salud. Aunque la procesada no aceptó los cargos, un juez de control de garantías ordenó su permanencia en un establecimiento carcelario mientras avanza la investigación.
Fuente original: Hora 13 Noticias
