FECODE marcha contra el gobierno pero hace campaña por su candidato: la contradicción del 15 de abril
FECODE convocó paro para el 15 de abril por el colapso de la salud del magisterio y promesas incumplidas. Sin embargo, en la misma reunión donde votó la protesta, respalda a Iván Cepeda como candidato presidencial. El análisis cuestiona cómo el sindicato reclama contra consecuencias de políticas educativas de este gobierno mientras hace campaña para continuar con el mismo proyecto político.
Hay algo que no cierra en la estrategia de FECODE. La federación convocó un paro de 24 horas para el 15 de abril porque el sistema de salud del magisterio se desmoronó, los decretos salariales de 2026 aún no se expiden y los pactos con el gobierno siguen sin cumplirse. Hasta ahí todo tiene sentido: es la reivindicación legítima de un sindicato. El problema es que en esa misma Junta Nacional donde se votó el paro, FECODE oficializó su apoyo a Iván Cepeda como candidato presidencial para "defender las reformas sociales". Protestar contra los resultados de una gestión mientras se hace campaña por quien promete continuarla, eso no es coherencia gremial: es militancia política disfrazada de lucha sindical.
El derrumbe de la salud para los maestros no fue casualidad. Fue este gobierno el que eliminó los operadores de contratación médica en mayo de 2024, dejando todo concentrado en una Fiduprevisora que no tenía capacidad. FECODE sabe esto. Sus afiliados lo viven a diario. Y aun así, en lugar de señalar con claridad al responsable, salen a protestar y hacen campaña por el candidato de ese mismo proyecto político. Es una contradición difícil de explicar a quienes dependen del sindicato.
En educación, que debería ser la prioridad de FECODE, la realidad es más cruda. Más de 725.000 estudiantes repitieron año en 2023, con una tasa del 8,1 por ciento, una de las más altas de la OCDE. En colegios públicos el salto fue dramático: de 2,2 por ciento en 2019 a 9,2 por ciento. La brecha que dejó la pandemia sigue abierta y el Plan Nacional de Desarrollo nunca incluyó estrategias claras para cerrarla. Por eso, FECODE no convoca paros: porque estas cifras no generan titular electoral.
En educación superior es aún peor. De las cien universidades prometidas, solo 42 proyectos existen realmente: 27 están entre cero y 20 por ciento de avance, diez en cero absoluto, y apenas una obra nueva está terminada. El ICETEX fue prácticamente desmantelado: su presupuesto se desplomó 33 por ciento, de 1,2 billones a 859.000 millones. La eliminación del subsidio a la tasa de interés dejó sin respiro a 131.166 beneficiarios, mayoría de estratos uno y dos, con cuotas que subieron hasta 87 por ciento. La asignación de nuevos créditos cayó 80 por ciento entre 2024 y 2025.
Los números del presupuesto para 2026 cierran el diagnóstico del abandono. Se destinan 88,2 billones a educación, pero 92 por ciento se gasta en funcionamiento: apenas 8 por ciento queda para inversión, la segunda caída consecutiva. La inversión del Ministerio de Educación cayó 40 por ciento en términos reales y Computadores para Educar sufrió un recorte de 61 por ciento. El gobierno ejecuta en promedio 72,9 por ciento de su presupuesto y dejó reservas de 61,7 billones en 2024, muy por encima del límite legal: dinero que se presupuesta, no se gasta y se acumula como deuda.
Entonces, ¿de cuáles reformas sociales habla FECODE cuando respalda a Cepeda? ¿De la que eliminó el subsidio a los estudiantes más pobres? ¿De la que prometió cien universidades nuevas y entregó una? ¿De la que hundió la inversión educativa a mínimos históricos? El patrón es cíclico: en 2018 hicieron campaña por Petro, en 2022 repitieron, y ahora en 2026 el paro se convierte nuevamente en acto de campaña a mes y medio de las elecciones presidenciales. Lo que Colombia necesita es un sindicato que exija resultados a cualquier gobierno y ponga a los estudiantes por encima de las agendas de los partidos. No otro paro que termine siendo campaña electoral. Eso es la verdadera incongruencia del 15 de abril: protestar contra los síntomas mientras se vota por el virus.
Fuente original: Minuto30