Febrero cierra con 91 homicidios en el Atlántico: Barranquilla concentra 43 muertes y dos masacres alarman al departamento

El Atlántico vivió febrero de 2026 como uno de los meses más violentos de la última década con 91 homicidios, el doble de lo registrado en periodos anteriores. Barranquilla concentró 43 de esos asesinatos, mientras que dos masacres sacudieron la región: una en Las Américas con tres víctimas y otra en Ponedera que incluyó la muerte de un niño de dos años. Las autoridades señalan que la mayoría de los crímenes están vinculados a disputas territoriales entre estructuras delincuenciales que operan en la zona.
El Atlántico cerró febrero de 2026 sumido en una ola de violencia sin precedentes en años recientes. El departamento registró 91 muertes violentas durante el mes, una cifra que duplica los números del mismo periodo en años anteriores y que confirma el deterioro acelerado del orden público en la región. Los asesinatos se concentraron principalmente en Barranquilla y su área metropolitana, con una distribución que refleja la crisis de seguridad que afronta la región.
Barranquilla fue el epicentro de la tragedia con 43 homicidios, casi la mitad de los registrados en todo el departamento. El general Miguel Andrés Camelo, comandante de la Policía Metropolitana, reveló en una entrevista radial a Emisora Atlántico que el 55 por ciento de las víctimas tenía antecedentes judiciales y que el 64 por ciento de los asesinatos estaría relacionado con enfrentamientos entre grupos criminales. Los casos se concentraron en las localidades Metropolitana, Suroccidente y Suroriente, zonas donde bandas delincuenciales disputan el control de economías ilegales. Según Camelo, la mayoría de estos crímenes corresponden a dinámicas de sicariato, retaliaciones por control territorial y confrontaciones entre estructuras organizadas.
Más allá de los números, febrero dejó dos hechos que marcaron profundamente a la región por su brutalidad. La primera masacre ocurrió durante el fin de semana de Carnaval en el barrio Las Américas de Barranquilla, donde tres hombres fueron asesinados en un ataque armado alrededor de las 3:45 p.m. en la carrera 3A con calle 53. Las autoridades señalan que el hecho obedece a un ataque selectivo vinculado a confrontaciones entre grupos organizados que operan en el suroriente de la ciudad. La segunda masacre, ocurrida en el municipio de Ponedera en el sector San Francisco, resultó ser aún más conmovedora: dejó tres víctimas fatales, dos mujeres y un niño de dos años. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, condenó este acto y ofreció una recompensa de 30 millones de pesos para avanzar en la identificación de los responsables.
La violencia también golpeó otros municipios de la región. Soledad registró 25 homicidios distribuidos en al menos 15 barrios afectados por ataques sicariales y enfrentamientos entre combos urbanos, posicionándose como el segundo municipio más violento del Atlántico. Malambo reportó 7 asesinatos, tres de ellos concentrados en el barrio Caracolí, mientras que Puerto Colombia registró un homicidio.
Lo que llama la atención entre los datos es que el 97 por ciento de los homicidios fueron cometidos con arma de fuego, lo que refleja la capacidad operativa de estructuras criminales que tienen acceso a armamento sofisticado. Expertos en seguridad urbana coinciden en que la disputa entre organizaciones criminales continúa siendo el motor principal de esta violencia, con una pugna constante por corredores estratégicos. Por su parte, la Defensoría del Pueblo ha advertido que el Atlántico atraviesa un riesgo extremo de violencia, con expansión territorial de estructuras ilegales en zonas urbanas y rurales.
Ante esta situación, las autoridades anunciaron para marzo una nueva estrategia de intervención enfocada en puntos de alta incidencia homicida, con el objetivo de frenar la tendencia que ha dejado a febrero como uno de los meses más críticos de la última década para el departamento.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

