Famisanar contrata empresa de Córdoba por 4 mil millones pese a no tener afiliados allá: denuncian irregularidad

El interventor de Famisanar firmó un contrato de casi 4.095 millones de pesos con Oslo Ltda., una pequeña empresa de Montería que opera desde una vivienda y no tiene presencia en el sector salud. El representante Andrés Forero cuestiona la operación porque Famisanar no tiene afiliados en Córdoba y la compañía carece de credibilidad. Mientras esto ocurre, pacientes siguen muriendo por falta de medicamentos y autorizaciones en las EPS intervenidas.
Las EPS intervenidas por el Gobierno siguen generando escándalos. Mientras el sistema de salud atraviesa una crisis severa con retrasos en medicamentos y autorizaciones que han cobrado vidas de cientos de pacientes, sale a la luz una nueva denuncia sobre Famisanar que aviva las sospechas de manejo irregular de recursos públicos.
El representante a la Cámara Andrés Forero, del Centro Democrático, denunció que Germán Darío Gallo, interventor de Famisanar, suscribió un contrato por 4.095 millones de pesos con Oslo Ltda., una empresa que según la Cámara de Comercio apenas cuenta con un capital de 5 millones de pesos y no tiene vinculación con el sector salud. "No tiene ni página web", destacó Forero para resaltar lo cuestionable de la decisión.
Lo extraño es que Oslo Ltda. está registrada en Montería, Córdoba, pero Famisanar no tiene ni un solo afiliado en esa ciudad. El contrato, que rige desde el 2 de enero de 2026 hasta el 31 de julio del mismo año, corresponde a servicios de asesoría y consultoría. Sin embargo, el certificado de la Cámara de Comercio señala que la empresa se dedica principalmente a recuperación de créditos, administración de bienes inmuebles y venta de papelería.
La cosa se pone más cuestionable cuando Forero publicó una imagen de Google Maps mostrando la ubicación registrada de Oslo Ltda.: una vivienda común. Nada que inspire confianza para manejar millones de pesos en consultoría.
Cuando se consultó a Famisanar sobre el tema, la EPS respondió que la denuncia estaba sacada de contexto y que no había irregularidades, pero no profundizó en explicaciones. Sectores de la opinión pública no quedan satisfechos: el monto es alto, la empresa es demasiado pequeña y nadie entiende realmente para qué se necesitaba este contrato.
"Mientras tanto, mueren pacientes por falta de medicamentos y de tratamientos, y el superintendente nacional de Salud permanece callado", expresó Forero, resumiendo la frustración que genera que mientras el sistema colapsa por falta de recursos para lo esencial, se firmen contratos así de turbios.
Fuente original: El Colombiano - Colombia