Familias en Tierralta denuncian abandono: sin agua ni alimentos tres meses después del desastre

Más de tres meses después del frente frío del 1 de febrero, familias damnificadas en Cerro Las Tetas, Tierralta, permanecen en albergues temporales sin recibir las ayudas prometidas. Han pasado 20 días sin agua potable y la última entrega de alimentos llegó hace casi un mes. Los afectados aseguran que el Gobierno y la empresa URRÁ incumplen compromisos adquiridos en una reunión realizada en marzo.
En el sector rural de Cerro Las Tetas, en Tierralta, la angustia no cede. Las familias que perdieron todo en las inundaciones provocadas por el frente frío de febrero siguen esperando en albergues temporales, pero ya no por esperanza: por pura necesidad. Desde hace aproximadamente 20 días carecen de agua, y la última olla comunitaria que llegó al lugar fue el 28 de abril. Para quienes lo perdieron todo hace más de cien días, cada hora que pasa sin respuestas es un golpe más a la paciencia.
Lo que más duele a estas familias es que creen haber sido abandonadas a mitad del camino. Según cuentan, durante una reunión realizada el 9 de marzo con funcionarios del Gobierno y representantes de la empresa URRÁ, presentaron un pliego de peticiones. Desde entonces esperan respuestas que nunca llegan, mientras ven cómo sus condiciones de vida se deterioran cada día más.
Uno de los voceros de la comunidad fue directo en su reclamo: "Queremos hacer un llamado de atención al gobierno de que ponga cartas en el asunto para que se nos resuelva la situación que tenemos nosotros como afectado por la empresa URRÁ, que fue la que hizo las descargas y acabó con todas las parcelas, los cultivos que teníamos nosotros y quedamos en la calle". Las palabras reflejan la frustración de quienes perdieron sus hogares, sus parcelas y sus formas de vida en cuestión de horas.
La incertidumbre ahora rodea a decenas de familias que no saben cuándo regresarán a tener una vida estable. Los damnificados lanzan un último llamado de atención a las autoridades nacionales para que agilicen las soluciones y cumplan lo que prometieron. Si no hay respuesta pronto, advierten, tomarán nuevas acciones de protesta. En la ruralidad de Córdoba, la paciencia también tiene límites.
Fuente original: Chicanoticias

