Familia del capitán Henry Lozano clama por ayuda urgente para encontrar barco desaparecido en el Caribe
El barco Júpiter, con cuatro tripulantes a bordo, desapareció el 4 de mayo cuando viajaba desde República Dominicana hacia Cartagena. La familia del capitán colombiano Henry Lozano denuncia la falta de respuesta de autoridades hondureñas tras un reporte de auxilio del 18 de mayo que ubicó la embarcación a la deriva. Piden apoyo urgente del Gobierno colombiano y la comunidad internacional para activar operativos de búsqueda y rescate en el Caribe.
Pasadas más de tres semanas sin noticias, la familia del capitán colombiano Henry Lozano no deja de buscar respuestas. El barco Júpiter, una embarcación de bandera dominicana con 73 metros de largo, salió el 4 de mayo desde el puerto de Manzanillo en República Dominicana rumbo a Cartagena de Indias en un viaje que debería haber durado entre cinco y seis días. A bordo viajaban el capitán Lozano, los dominicanos Joselito Antonio Paulino, José Aristides Ureña Díaz y Miguel Ramón Ureña Ruiz. El barco iba sin carga y tenía programado entrar a un astillero en Cartagena para reparaciones antes de navegar por el Pacífico colombiano.
La incertidumbre comenzó a crecer el 11 de mayo cuando la embarcación no llegó a su destino y toda comunicación se cortó, incluso a través del sistema satelital que llevaba instalado. Pero el punto de quiebre llegó el 18 de mayo, cuando un capitán de un pesquero hondureño recibió un reporte de otro barco pesquero que ubicaba al Júpiter a la deriva cerca de Serranilla, cerca de Honduras. El hermano del capitán, Ramiro Lozano, fue contundente al explicar lo que significa eso: "Un barco a la deriva se entiende que no tiene motores ni timón (...) Desde ese día las autoridades hondureñas no han hecho nada".
Lo que angustia más a la familia es el silencio que llegó después de ese reporte. Aunque Ramiro asegura que la información fue entregada a la capitanía de puerto hondureña, desde entonces las llamadas que hacen desde Colombia no han recibido respuesta. Una hermana del capitán, ciudadana italiana, incluso buscó ayuda en el socorro marítimo italiano, que alertó a distintas capitanías del Caribe, incluida la de San Andrés.
Ramiro Lozano no pierde la esperanza pero sabe que el tiempo juega en contra. La tripulación llevaba provisiones para máximo seis o siete días y han pasado más de tres semanas. Teme que los sistemas eléctricos y de comunicación del barco ya no funcionen. Por eso hace un llamado desesperado: "No podemos seguir esperando mientras cuatro seres humanos están desaparecidos en el mar. Necesitamos que los gobiernos actúen con sentido humanitario".
Desde la familia piden que Colombia active mecanismos de búsqueda coordinados con otros países de la región y con autoridades estadounidenses. Quieren un operativo aéreo y marítimo de rastreo que pueda localizar la embarcación y rescatar a quienes están a bordo. Lo que está claro es que cada día que pasa sin respuesta es un día menos de esperanza para los cuatro hombres que navegan perdidos en el Caribe.
Fuente original: KienyKe - Portada

