Fajardo presenta su decálogo para el próximo presidente: sin Constituyente ni "paz total"

Sergio Fajardo lanzó un plan de diez puntos dirigido a quien gane la segunda vuelta presidencial del 21 de junio. Entre sus propuestas más contundentes están rechazar una Asamblea Nacional Constituyente, terminar con la estrategia de "paz total" del Gobierno Petro y reorganizar completamente el sistema de salud. El exgobernador de Antioquia también apunta a reducir la polarización, combatir la corrupción y reforzar la educación como pilares de su visión para el país.
Con la segunda vuelta presidencial a la vuelta de la esquina, Sergio Fajardo decidió no quedarse en silencio. El excandidato lanzó lo que llamó el "Decálogo del Millón de Votos", una serie de diez propuestas pensadas para quien termine siendo elegido como próximo presidente de Colombia el próximo 21 de junio, cuando Abelardo de la Espriella y Iván Cepeda vuelvan a enfrentarse en las urnas.
El exgobernador de Antioquia y su fórmula vicepresidencial, Edna Bonilla, comenzaron con un llamado directo al corazón: acabar con la polarización y el discurso de odio que, a su parecer, han fragmentado al país. Para Fajardo, la democracia también se defiende con palabras, y por eso exhortó a los candidatos a bajar el tono del debate político y a entender que tener adversarios no significa tener enemigos.
Pero donde realmente el mensaje de Fajardo se vuelve punzante es en dos temas que generan fricción con el Gobierno actual. Primero, propone defender la Constitución de 1991 y rechaza de plano cualquier idea de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Fajardo considera que cambiar la arquitectura constitucional sería meter más incertidumbre en un país que ya tiene suficientes problemas. El presidente Gustavo Petro, por su parte, está en marcha recolectando firmas para entregar un proyecto de Constituyente al Congreso el próximo 20 de julio. Desde que Iván Cepeda quedó en segundo lugar en la primera vuelta, el candidato del continuismo ha intentado tomar distancia de ese proceso mientras se apropia de lo que considera logros del Gobierno.
En segundo lugar, Fajardo pone el dedo en la llaga de la seguridad y plantea el fin de la estrategia de "paz total". El exalcalde de Medellín propone en cambio fortalecer la presencia estatal en territorios controlados por grupos armados ilegales y economías criminales. Aquí hay un golpe directo a Cepeda, a quien se considera el "arquitecto" de esa política de negociación que, hasta ahora, no ha resultado en ningún acuerdo que llegue a buen término.
Otros puntos del decálogo tocan temas igualmente críticos. Fajardo propone una política de "cero impunidad y cero corrupción" que incluiría auditorías a la actual administración. En educación, insiste en que "Colombia la más educada" debe dejar de ser un eslogan para convertirse en realidad, especialmente desde la primera infancia. Y en salud, plantea un reordenamiento profundo que garantice atención oportuna, disponibilidad de medicamentos y mejores condiciones para los médicos, reconociendo que el sistema enfrenta una crisis financiera y humanitaria de las grandes.
El decálogo también aborda las juventudes, la inclusión social de comunidades históricamente marginadas, un modelo económico productivo con inclusión, y una política exterior que privilegie el diálogo sobre las confrontaciones ideológicas. Es una propuesta ambiciosa que busca marcar la cancha para la segunda vuelta, dejando claro dónde está parado Fajardo frente a los principales desafíos que enfrenta el país.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
