Fajardo cierra la puerta: no negocia votos ni se alía con nadie para la segunda vuelta

Sergio Fajardo, tras obtener un millón de votos en la primera vuelta presidencial, reafirmó su total independencia y descartó cualquier negociación o pacto para la segunda ronda electoral del 21 de junio. En entrevista con Blu Radio, el exgobernador enfatizó que su "Decálogo del millón de votos" no es una herramienta de negociación sino una propuesta de principios. Además, celebró que el Gobierno haya retirado la propuesta de Asamblea Constituyente, que él había rechazado desde el inicio de su campaña.
Sergio Fajardo llegó a la recta final de la contienda presidencial con una posición cristalina: no está en la mesa de negociaciones. Después de que un millón de colombianos votaran por él en la primera vuelta, el exgobernador de Antioquia se presentó en Blu Radio para zanjar cualquier rumor sobre pactos o alianzas. Su mensaje fue directo y sin matices: "Yo no estoy negociando nada con nadie".
Lo que sostiene Fajardo es que su compromiso real está con el contenido político que llevó a la campaña, no con transacciones de poder. Explicó que los diez puntos que conforman su decálogo de principios abordan temas como la lucha contra la polarización, la corrupción, el fortalecimiento de la educación y la salud, además de una nueva visión de política exterior. Para él, estas no son fichas de intercambio sino convicciones. "Yo no estoy presentando estos puntos para negociar a nadie", aclaró.
Un tema que le permitió mostrar coherencia fue la decisión del Gobierno de dar marcha atrás en la propuesta de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Fajardo lo celebró recordando su firmeza desde el primer día: "Me parece excelente que retiren esa propuesta de Asamblea Constituyente que desde el día 1 dije que era una convocatoria a la guerra". Su apuesta siempre fue fortalecer la institucionalidad existente sin tocar estructuralmente la Constitución de 1991, considerando que esa carta política ya tiene las herramientas necesarias para los cambios sociales que Colombia requiere.
En cuanto a a quién apojaría en la segunda vuelta del 21 de junio, guardó silencio. Pero fue enfático al rechazar la idea de que los líderes políticos puedan transferir automáticamente los votos de sus simpatizantes. "Los votos no son de los dirigentes, son de cada ciudadano y ciudadana y estos son libres para decidir", dejó dicho. Insistió en que los electores tienen la libertad de decidir sin presiones: "Cada quien es libre de votar. Yo no soy el dueño del voto de nadie".
Fajardo reconoció que durante la campaña, marcada por un clima de fuerte confrontación, varias de sus propuestas quedaron opacadas. Sin embargo, considera que ahora hay más espacio para que los colombianos analicen el fondo de su programa. Esta fue su tercera vez presentándose a una elección presidencial, y mantiene que su decálogo es el mismo que ha presentado en todas las oportunidades.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
