Fajardo acepta café con Paloma Valencia pero con una condición clave: que sea público

Sergio Fajardo respondió a la invitación de Paloma Valencia para un encuentro, pero impuso que fuera una conversación pública transmitida a toda Colombia. El encuentro genera especulación sobre una posible alianza de cara a la primera vuelta presidencial. Fajardo, quien está por debajo del 3% en las encuestas, mantiene su discurso de cambio "serio y seguro" fuera de la polarización tradicional.
Sergio Fajardo no rechazó la invitación de Paloma Valencia para tomarse un café, pero le puso sus condiciones. El candidato presidencial respondió que sí, pero con una peculiaridad: que el encuentro fuera completamente público en Barranquilla, en el Hotel El Prado a las 8 de la mañana, y que toda Colombia pudiera escuchar la conversación.
La propuesta de la senadora llegó después de que las encuestas de Invamer y Guarumo mostraran movimientos en la carrera presidencial. El gesto de Valencia se leyó en los círculos políticos como un intento para que Fajardo se sumara a su campaña de cara a la primera vuelta. Desde que Juan Daniel Oviedo llegó como fórmula vicepresidencial a la campaña de Valencia, su equipo ha buscado consolidarse en el centro político para atraer votantes de ese espectro. Eso ha afectado las intenciones de voto de otros candidatos centristas como Fajardo y Claudia López, quienes hoy no superan el 3% según las últimas encuestas.
Fajardo, a pesar de las presiones recibidas desde que Oviedo se unió a Valencia, ha mantenido su postura de llegar hasta la primera vuelta sin fusionarse. En su respuesta sobre el café, insistió en su mensaje de campaña: "Le pondré atención a sus argumentos y le voy a explicar por qué lo que necesita Colombia es un cambio serio y seguro, por fuera de la polarización asociada con los nombres de Petro y Uribe. Estoy listo".
Lo interesante es que el exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia hizo énfasis en insistir que su explicación sería la que llevaría el mensaje. El tono de su respuesta mantiene su narrativa de ser el candidato que argumenta y orienta, más allá de lo que otros propongan.
Este encuentro trae de vuelta la memoria de otro "café" famoso de 2018, cuando Fajardo se reunió con Humberto de la Calle, entonces candidato del Partido Liberal. De la Calle obtuvo cerca de 400 mil votos en primera vuelta, mientras que a Fajardo le faltaron cerca de 250 mil para superar a Gustavo Petro y llegar a segunda vuelta contra Iván Duque. Muchos seguidores de Fajardo creen que si esa alianza se hubiera concretado, él habría llegado a segunda vuelta y posiblemente a la Presidencia.
Para Dora Ramírez Vallejo, profesora de análisis del discurso político en las universidades Eafit y Bolivariana, la aceptación de Fajardo responde a una estrategia discursiva clara. Según ella, "Fajardo acepta el café porque discursivamente quiere seguir ocupando el lugar del político democrático, abierto al diálogo y dispuesto a escuchar, incluso a quienes representan sectores ideológicos distintos en esta contienda política por la presidencia". Sin embargo, la experta señaló que "al mismo tiempo, se nota que no renuncia a su marco narrativo central: el de ser un profesor que explica, en el marco de una política que él presenta como emocional o polarizada".
Ramírez Vallejo también destacó que al insistir en que la conversación sea pública, Fajardo convierte el encuentro en un "acto performativo donde él busca mostrarse razonable, transparente y civilizado". Con eso, según la analista, "acepta el encuentro con Paloma, pero mantiene intacta la jerarquía simbólica desde la cual habla: la idea de que él explica, él argumenta y él orienta, mientras el otro escucha o debate".
Fuente original: El Colombiano - Colombia

