Extraditado desde Venezuela, 'Ramoncito' llegará a prisión por más de 30 años por crímenes de lesa humanidad en los Llanos
Víctor Julio Almanza Mape, conocido como 'Ramoncito', fue un comandante paramilitar que sembró terror en Meta y Guaviare entre 2001 y 2005 mediante torturas, ejecuciones y desapariciones forzadas. Fue capturado en Venezuela en 2016 y finalmente extraditado a Colombia en abril de 2026. Deberá cumplir una condena de 370 meses, más de 30 años, por crímenes de lesa humanidad.
Durante años, el nombre de 'Ramoncito' circuló entre susurros en los Llanos Orientales. No era cualquier paramilitar: fue uno de los hombres clave que implantó el miedo en Meta y Guaviare cuando la violencia paramilitar estaba en su peor momento. Hoy, con 48 años, Víctor Julio Almanza Mape regresa al país para enfrentar la justicia tras ser extraditado desde Venezuela y debe cumplir más de treinta años de cárcel.
Almanza Mape fue integrante del Bloque Guaviare de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC. Se posicionó como un mando medio con poder de decisión en zonas clave de San José del Guaviare, El Retorno y Calamar, donde dirigía escuadras urbanas y actuaba como enlace entre diferentes estructuras criminales. Su trabajo consistía en coordinar acciones y facilitar la ejecución de delitos que mantuvieran el control territorial. Incluso después de la desmovilización de los paramilitares, continuó vinculado a redes ilegales lideradas por alias "Cuchillo", demostrando que nunca abandonó el crimen organizado.
Las acusaciones en su contra van más allá de simples delitos. La justicia colombiana lo responsabiliza de crímenes de lesa humanidad tras ordenar la ejecución de personas señaladas arbitrariamente como colaboradoras de grupos alzados en armas. Los expedientes describen torturas brutales: degollamientos, desapariciones forzadas y entierros en fosas comunes. Utilizaba la violencia extrema no solo para eliminar a sus víctimas, sino para obtener información y aterrorizar a las comunidades.
Figuras como 'Ramoncito' estuvieron años en el cartel de los más buscados. Sobre él pesaban 16 órdenes de captura y una recompensa de 200 millones de pesos. Fue capturado el 10 de julio de 2016 en el estado Trujillo, Venezuela, donde quedó recluido mientras avanzaba su proceso de extradición. Finalmente, en abril de 2026, la Policía Nacional a través de la DIJIN e INTERPOL logró trasladarlo a Colombia para que respondiera ante los juzgados.
Un juzgado de Villavicencio lo condenó a 370 meses de prisión, una cifra que representa la gravedad de los crímenes cometidos. Su llegada al país cierra un capítulo importante en la búsqueda de justicia por los años en que los paramilitares sembraron terror en los Llanos. El caso de 'Ramoncito' sigue siendo un recordatorio doloroso de cómo las estructuras armadas ilegales devastaron vidas y comunidades en esa región.
Fuente original: KienyKe - Portada
