Extorsionistas desde la cárcel se hacen pasar por Clan del Golfo para asustar campesinos antioqueños
Delincuentes encarcelados en diferentes cárceles del país están llamando a campesinos de Antioquia fingiendo ser jefes del Clan del Golfo o disidencias de las Farc para exigir millones de pesos. Utilizan nombres de familiares y detalles personales para hacer creíble la amenaza, dando plazos de dos horas para pagar. Las autoridades piden no caer en la trampa y denunciar de inmediato.
En Antioquia está circulando una modalidad de extorsión que aprovecha el clima de violencia que vive el departamento. Desde hace poco más de una semana, delincuentes que operan desde cárceles de diferentes partes del país están haciendo llamadas telefónicas a pequeños productores y campesinos, fingiendo ser miembros del Clan del Golfo o de disidencias de las Farc. El objetivo es claro: obtener millones de pesos mediante el terror.
Las autoridades locales advierten que aunque estos criminales pretenden tener poder y conexiones con grupos armados organizados, el modus operandi delata que no son quiénes dicen ser. Los funcionarios explican que estructuras como el Clan del Golfo o las disidencias normalmente citan a las personas en encuentros presenciales o imparten órdenes de forma distinta. Estas llamadas masivas coordinadas desde las prisiones son claramente una estafa disfrazada de amenaza seria.
El mecanismo es astuto y aprovecha el miedo. El delincuente se identifica como un comandante de alto rango, pide entre 500 mil y cinco millones de pesos supuestamente para "material de intendencia", y da un plazo de apenas dos horas para la transferencia. Lo que genera pánico es que mencionan nombres de familiares y detalles específicos de las víctimas, amenazando con asesinatos si no pagan.
En municipios como Segovia, Remedios y el Sur de Bolívar, los extorsionistas también han usado otro método: hacen llamadas citando a "reuniones obligatorias" donde afirman representar al Frente 4 de las disidencias bajo las órdenes de "alias John Fiera". Incluso distribuyen panfletos falsos advirtiendo que quiénes no asistan serán expulsados de sus tierras o atacados en sus casas. Todo esto se intensificó después de la violencia del 6 de junio, cuando asesinaron a cuatro personas en una masacre y quemaron dos viviendas.
Ante esta ola de intimidación, los organismos de seguridad del departamento recomiendan mantener la serenidad y no ceder ante las demandas. Lo más importante es cortar de inmediato la comunicación, no transferir dinero bajo ninguna circunstancia y denunciar los hechos a través de la línea del GAULA de la Policía y el Ejército. La calma y la denuncia son las mejores armas contra estos estafadores.
Fuente original: Hora 13 Noticias

