Exsecretario de la OEA Luis Almagro respalda a Paloma Valencia para la presidencia

El diplomático uruguayo Luis Almagro, quien dirigió la Organización de Estados Americanos hasta mayo de este año, anunció su apoyo a Paloma Valencia como candidata presidencial. Almagro fundamentó su respaldo en la capacidad de Valencia para fortalecer las instituciones colombianas y evitar un deterioro democrático como el ocurrido en Venezuela. Sin embargo, expertos señalan que aunque el apoyo tiene peso discursivo, difícilmente se traducirá en votos significativos porque Almagro es poco conocido entre el electorado colombiano.
En Bogotá, el exsecretario general de la Organización de Estados Americanos Luis Almagro hizo pública su decisión de respaldar a Paloma Valencia en la carrera presidencial. Almagro, diplomático uruguayo que encabezó la OEA durante una década marcada por las crisis políticas en Venezuela, Nicaragua y Cuba, presentó sus razones para apostar por la candidata durante su visita al país el 21 de mayo.
El exfuncionario internacional fue directo en su evaluación. Según sus palabras, "Paloma Valencia es la mejor candidata. Es la persona con más fortaleza, que puede llevar la dignidad de estar en un partido, regado con la sangre de Miguel Uribe (Turbay), mientras se enfrentaba a dinámicas de no institucionalización del país". Almagro insistió en que Valencia es quien mejor puede garantizar la gobernanza territorial y la recuperación institucional del país, pues "es la persona que tiene capacidad y responsabilidad institucional, posibilidades de hacer gestionar las instituciones y de recuperar la paz para Colombia. Esto quiere decir que el territorio colombiano sea absolutamente gobernado por las instituciones de Colombia. Y ese proceso solamente lo puede garantizar Paloma Valencia".
El apoyo vino acompañado de una reivindicación del gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Almagro recordó que "estamos hablando de volver a un proyecto que fue lo más cercano a la paz que tuvo Colombia, que fue el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, que le dio la posibilidad al país de prácticamente erradicar a los grupos ilegales en el país, empujándolos hacia los bordes. Tanto que cayeron en Venezuela unos y en Ecuador otros". Con esta comparación, Almagro estableció un punto de referencia histórico para contrastar con su visión del rumbo actual del país.
Lo que más pareció preocupar a Almagro fue el riesgo de que Colombia siga el camino del colapso institucional venezolano. Advirtió que en Venezuela "empezó así: la falta del control territorial del Estado, la desinstitucionalización del país...las instituciones empezaron a dejar de resolver las cosas. El Ministerio del Interior dejó de resolver los temas de seguridad, el de Salud los temas de salud. Son procesos que fueron graduales en los que las instituciones pasaron a tener menos preponderancia". En el contexto local, alertó sobre la debilidad del Estado en regiones donde opera el crimen organizado, señalando que "en 213 municipios las elecciones no van a ser ni libres, ni justas ni transparentes, porque están en poder del crimen organizado y de grupos ilegales".
Valencia agradeció públicamente el apoyo internacional, destacando que "nos honra con su visita aquí en Colombia. El doctor Almagro ha sido un defensor de la institucionalidad y las democracias latinoamericanas, un gran precursor de que Latinoamérica no caiga sobre las dictaduras".
Pero ¿qué tan determinante puede ser este apoyo en la campaña? Juan David Escobar, profesor de Geopolítica en la Universidad Eafit, ofreció un análisis matizado. Señaló que el respaldo de Almagro "es más evidente sobre las necesidades de Colombia, que específicamente sobre Paloma Valencia. Pero para alguien que, viniendo de ser testigo pasivo del deterioro de Venezuela, su comentario tiene al menos legitimidad y es un comentario pertinente". Sin embargo, el experto fue claro sobre el impacto electoral real: "Almagro es un personaje casi desconocido para el grueso de la población colombiana y es un ex secretario de una organización con un margen de utilidad y capacidad muy reducido". En otras palabras, el apoyo suma en el terreno de la legitimidad institucional, pero probablemente no se traduzca en votos masivos para la candidata.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
