Explosivo en comercio de Carolina del Príncipe: represalia por negarse a pagar extorsión
Un artefacto explosivo detonó en la noche del 6 de mayo frente a un negocio en Carolina del Príncipe, Antioquia, sin dejar heridos. Las autoridades investigan el ataque como represalia de grupos criminales contra comerciantes que se negaron a pagar extorsión. Se identificaría participación del clan del Golfo y posiblemente del frente 36 de las FARC en la zona.
La noche del 6 de mayo quedará marcada en la memoria de Carolina del Príncipe. En ese municipio del norte antioqueño, un explosivo detonó frente a un establecimiento comercial ubicado cerca del parque principal, alterando la tranquilidad que caracteriza a la zona. Por fortuna, el ataque no dejó personas heridas, aunque sí afectó la estructura del negocio.
De acuerdo con lo que han establecido las primeras investigaciones, dos hombres en motocicleta llegaron hasta el lugar, dejaron el artefacto en la fachada principal y se dieron a la fuga. Minutos después se produjo la detonación. Las autoridades trabajan en este momento para determinar qué tipo de explosivo fue utilizado y cuál fue el mecanismo de activación.
Lo más grave es que el ataque responde a una represalia. Los dueños del negocio habían recibido panfletos amenazantes exigiendo el pago de extorsión por parte del clan del Golfo. Al parecer, los propietarios se negaron a entregar el dinero, y esto desencadenó la violencia. "Los dueños de ese establecimiento han recibido panfletos amenazantes y exigentes por parte del clan del Golfo con respecto al pago de extorsión", explicó el general retirado Luis Eduardo Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia.
La situación es aún más compleja. Según la información de las autoridades, otras estructuras criminales también estarían operando en Carolina del Príncipe. Los panfletos encontrados hacen referencia al frente 36 de las FARC, lo que indica que múltiples grupos están presentes en la zona haciendo presión a comerciantes.
Días antes de este ataque ya se había realizado un consejo de seguridad preventivo en el municipio, tras conocerse denuncias sobre extorsiones. Incluso se envió personal del Gaula (Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal) para atender la situación. Ahora, tras el ataque explosivo, la Policía y el Ejército han reforzado patrullajes e inteligencia en el municipio.
Las autoridades hacen un llamado urgente a comerciantes y ciudadanos para que denuncien cualquier amenaza o intento de extorsión. Solo con la información de la comunidad es posible anticiparse a nuevos ataques en esta zona del norte antioqueño que enfrenta una escalada de violencia.
Fuente original: Hora 13 Noticias
