Explosión sacude embajada de EE. UU. en Oslo; policía investiga posible ataque dirigido

Una fuerte detonación golpeó la entrada de la embajada estadounidense en Oslo en la madrugada del domingo, causando daños materiales pero sin víctimas. Las autoridades noruegas consideran que podría tratarse de un ataque deliberado relacionado con la actual situación de seguridad internacional, aunque aún no hay sospechosos identificados. La policía desplegó recursos significativos en la búsqueda de responsables mientras refuerza la protección de otras comunidades vulnerables en el país.
La madrugada del domingo trajo consigo un ataque contra la embajada de Estados Unidos en Oslo que dejó más preguntas que respuestas. Una explosión alcanzó la entrada de la sección consular alrededor de la 1:00 a. m., rompiendo cristales y dejando marcas negras en el suelo, aunque afortunadamente no ocasionó heridos. Las autoridades noruegas respondieron con rapidez, movilizando perros policiales, drones y helicópteros en búsqueda de los responsables, pero por ahora el caso sigue abierto sin detenidos.
El portavoz de la policía de Oslo, Frode Larsen, fue directo en su interpretación: "Es natural ver esto en el contexto de la situación de seguridad actual y que podría tratarse de un ataque dirigido deliberadamente contra la embajada de Estados Unidos". Aunque las embajadas estadounidenses en Oriente Medio han enfrentado una alerta máxima por las operaciones militares contra Irán, el comandante Michael Dellemyr aclaró a la televisión local que por ahora no vinculan lo ocurrido en Oslo con ese conflicto, considerando que es prematuro hacer esa conexión. Sin embargo, el Servicio de Seguridad Noruego ya movilizó personal adicional para ayudar en la investigación, y las autoridades reforzarán las medidas de protección para la comunidad iraní y las comunidades judías del país.
Las reacciones políticas fueron inmediatas. El ministro noruego de Asuntos Exteriores, Espen Barth Eide, junto con la ministra de Justicia y Seguridad Pública, Astri Aas-Hansen, contactaron al encargado de negocios de la embajada estadounidense, Eric Meyer, para "expresar que se trata de un acto inaceptable que tomamos muy en serio". La policía de Oslo fue enfática al respecto: "La policía considera muy graves este tipo de incidentes en espacios públicos y está investigando el caso con importantes recursos y alta prioridad".
Los testigos presenciales pintaron una escena caótica. Un adolescente de 16 años llamado Edvard estaba viendo televisión cuando escuchó el estruendo. "Mi madre y yo pensamos primero que venía de nuestra casa, así que miramos alrededor, pero luego vimos las luces intermitentes fuera de la ventana y muchísima policía", contó. Tres amigos que esperaban un taxi cerca del lugar sintieron la fuerza de la detonación de manera más directa. "Sentimos tres 'bangs' que hicieron temblar el suelo", explicó Kristian Wendelborg Einung. Cuando pasaron en taxi frente a la embajada, describieron una escena envuelta en humo denso.
El comandante Dellemyr fue cauteloso con los detalles de la investigación, afirmando que "la policía 'no comentará nada relacionado con el tipo de daños, qué fue lo que explotó ni detalles similares', ya que 'la investigación se encuentra en una fase muy temprana'". No obstante, reconoció que tienen "una idea de la causa" y que consideran que se trata de "un acto llevado a cabo por alguien". Por ahora, el nivel de amenaza en Noruega se mantiene en tres sobre cinco, sin cambios desde noviembre de 2024.
Las autoridades pidieron al público colaborar reportando cualquier información o comportamiento inusual observado entre la medianoche y las 2:00 a. m. en la zona. Mientras continúan los interrogatorios a testigos, Oslo deberá esperar los resultados de una investigación que apenas comienza a revelar sus secretos.
Fuente original: France 24 - Europa



