Exfuncionario de UNGRD busca revelar corrupción ante autoridades estadounidenses

Sneyder Pinilla, exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, envió una carta a congresistas y al secretario de Estado de Estados Unidos para ofrecer información sobre presunta corrupción en Colombia. El escándalo tiene especial impacto en La Guajira, donde los recursos desviados estaban destinados a proyectos de agua potable para comunidades vulnerables. Pinilla ya colabora con la justicia colombiana y ahora busca ampliar su testimonio internacionalmente.
El escándalo de corrupción en la UNGRD vuelve a ocupar la atención nacional, esta vez con un giro que podría trascender las fronteras. Sneyder Pinilla, quien se desempeñó como exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, envió una carta dirigida a la congresista republicana María Elvira Salazar, al senador Bernie Moreno y al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que manifiesta su intención de entregar información, documentos y testimonios sobre lo que él considera hechos de corrupción en Colombia.
En la comunicación, Pinilla se presenta como colaborador de la justicia colombiana y afirma estar en posesión de pruebas que podrían tener alcance internacional debido a posibles movimientos financieros ligados a recursos públicos. El exfuncionario solicita ser escuchado por las autoridades estadounidenses para ampliar los detalles de un caso que, según su versión, involucra a altos funcionarios, congresistas y particulares en un entramado de irregularidades.
Para La Guajira el tema adquiere una carga emocional particular. El escándalo de la UNGRD dejó marcas profundas en el departamento porque los recursos cuestionados formaban parte de un programa para llevar agua potable a comunidades sumidas en una histórica crisis de acceso a este bien básico. Precisamente, la compra de carrotanques destinados a estas zonas vulnerables se convirtió en uno de los capítulos más sensibles del caso, con denuncias de pagos irregulares y contratos direccionados.
Pinilla ya había colaborado activamente con la justicia colombiana, entregando información sobre los presuntos pagos sin justificación y los mecanismos mediante los cuales se desviaron los fondos. Ahora, su intención de llevar este testimonio a Estados Unidos abre la posibilidad de que las investigaciones se amplíen y que emerjan nuevas líneas de indagación sobre quiénes participaron en estas operaciones cuestionables.
En La Guajira la indignación persiste. Muchos sectores ven en este caso no solo un asunto de responsabilidad política y judicial, sino un golpe directo contra una población que históricamente ha sufrido por la falta de agua, la pobreza extrema y la debilidad institucional. La corrupción, en este contexto, no es un número en un expediente: es agua que no llegó a quienes más la necesitaban.
Por ahora, el país espera la respuesta de las autoridades estadounidenses frente a esta solicitud y permanece atento a si de una eventual colaboración internacional surgen nuevas pruebas o nombres que amplíen el panorama del caso que marcó a Colombia en los últimos años.
Fuente original: Guajira News
