Exdirectora del DAPRE acusa al gobierno Petro de corrupción y desata crisis política

Angie Rodríguez, exdirectora del DAPRE, lanzó acusaciones el 22 de abril contra el gobierno de Gustavo Petro, denunciando lo que llamó un "entramado de corrupción" en la administración. Sus señalamientos incluyen mención a Juliana Guerrero y afirmaciones sobre el apartamiento de la vicepresidenta Francia Márquez de espacios clave. Las declaraciones generaron intenso debate político, pero hasta ahora sin presentación de pruebas concretas que respalden las acusaciones.
Colombia se sacudió el 22 de abril por las acusaciones lanzadas por Angie Rodríguez, exdirectora del DAPRE, quien apuntó directamente contra la administración de Gustavo Petro denunciando la existencia de un presunto "entramado de corrupción" dentro del gobierno nacional. Sus palabras, repartidas en redes sociales, encendieron los ánimos en distintos sectores políticos y volvieron a polarizar el debate público alrededor del Ejecutivo.
Según lo que expresó Rodríguez, dentro del gobierno funcionarían estructuras organizadas que operarían con fines distintos a los del país. No se trataba, en sus palabras, de irregularidades aisladas, sino de dinámicas sistemáticas que, si llegaran a comprobarse, golpearían la credibilidad y la transparencia del proyecto político que llevó a Petro a la presidencia.
Entre los señalamientos más fuertes estuvo el que hizo sobre Juliana Guerrero, a quien vinculó con decisiones estratégicas dentro del gobierno y sugirió que tendría un rol determinante en movimientos de poder que favorecerían ciertos intereses. Aunque no presentó pruebas en su momento, sus afirmaciones fueron contundentes suficientemente para generar reacciones inmediatas en varios sectores.
Rodríguez también metió otro punto de alto impacto al hablar sobre la vicepresidenta Francia Márquez. Según su versión, Márquez habría sido apartada progresivamente de espacios clave del gobierno en lo que describió como una estrategia para reducir su influencia. Esta aseveración reavivó especulaciones sobre tensiones internas en el Ejecutivo que, aunque han circulado como rumores, nunca habían tenido confirmación oficial contundente.
La oposición salió rápido a respaldar que se investiguen a fondo los señalamientos, pidiendo que organismos como la Fiscalía General y la Procuraduría estudien si hay mérito para abrir investigaciones formales. Mientras tanto, sectores cercanos al gobierno rechazaron las acusaciones de plano, calificándolas como desinformación y estrategia de ataque político, e insistieron en que carecen de prueba alguna que las sostenga.
El presidente Petro no ha emitido pronunciamiento detallado al respecto, aunque recientemente ha reiterado su compromiso con la transparencia y la lucha contra la corrupción. Desde el gobierno se ha enfatizado que cualquier señalamiento debe canalizarse por las vías institucionales, pero también han advertido sobre el riesgo de emitir juicios mediáticos sin respaldo probatorio.
En redes sociales, las declaraciones se convirtieron rápidamente en tendencia, generando reacciones que van desde el respaldo a las denuncias hasta el escepticismo por la falta de pruebas concretas. Lo que está claro es que el episodio profundiza la desconfianza ciudadana en las instituciones, especialmente cuando las acusaciones no vienen acompañadas de evidencia que se pueda verificar. Por ahora, el país espera a ver si emerge nueva información que respalде las afirmaciones o si la controversia se diluye en el tiempo.
Fuente original: The Archipielago Press


