Europa dividida ante Irán: Francia, Alemania y Reino Unido respaldan militarmente a EE.UU. e Israel, España se niega

Francia, Alemania y Reino Unido han respaldado públicamente los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y se comprometieron a participar en acciones defensivas en la región si es necesario. España marca diferencia al rechazar la intervención militar y abogar exclusivamente por soluciones diplomáticas. La Unión Europea en general condena los contraataques iraníes pero evita compromisos militares directos, mientras el conflicto amenaza con expandirse hacia territorio europeo tras los drones iraníes que alcanzaron Chipre.
Europa se fractura ante la escalada de Medio Oriente. Mientras Estados Unidos e Israel intensifican sus operaciones contra Irán, las principales potencias económicas del continente han tomado bandos claramente diferenciados. Francia, Alemania y el Reino Unido cerraron filas el pasado domingo en una declaración conjunta que abre la puerta a intervenciones militares directas en la región.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, fue especialmente categórico. Declaró que su país está "dispuesta a participar en su defensa" refiriéndose a países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Irak, Baréin, Kuwait, Omán y Jordania, atacados por Irán como represalia a bombardeos estadounidenses del 28 de febrero. En la declaración conjunta con alemanes y británicos, las tres naciones expresaron: "Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente permitiendo acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones en su origen".
Este compromiso contrasta radicalmente con la posición de España, que se ha mantenido al margen. Su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, fue contundente al insistir en que "la guerra nunca ha traído democracia, ni paz, ni estabilidad". Además negó "taxativamente" que las bases militares estadounidenses en territorio español estuvieran siendo utilizadas para las operaciones contra Irán, advirtiendo que su país no prestará "nuestras bases para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU".
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se ha posicionado en un punto medio. Aunque condenó "en los términos más enérgicos" los ataques iraníes, enfatizó que "la única solución es la diplomática y esto significa una transición creíble para Irán, la completa paralización de los programas nuclear y balístico y el fin de las actividades desestabilizadoras en la región". La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, calificó los contraataques iraníes como "inexcusables" pero limitó la respuesta de la UE a activar el Mecanismo de Protección Civil, una herramienta diseñada para respuestas civiles a desastres, no para combate directo.
Lo que más preocupa a Europa es que el conflicto ha llegado a suelo comunitario. Irán lanzó drones contra la base militar británica de Akrotiri en Chipre, marcando la primera acción militar en territorio europeo en este conflicto. Esto ha intensificado las presiones para que el continente tome una posición más activa, aunque sigue siendo una cuestión que divide a sus miembros.
La situación refleja una tensión fundamental en la política exterior europea: mientras algunos líderes ven la necesidad de respaldos militares firmes para sus aliados regionales, otros temen que una implicación directa los arrastraría a un conflicto que consideran injustificado legalmente y potencialmente desestabilizador para toda la región.
Fuente original: France 24 - Europa



