Estudiantes de Bonda sembraron 200 árboles para rescatar el río Manzanares
Más de 200 jóvenes de grado 11 de la IED Bonda participaron en una jornada ambiental en Santa Marta donde sembraron árboles en la cuenca del río Manzanares. La actividad fue liderada por Corpamag, la Universidad del Caribe y el Ejército Nacional. Los estudiantes no solo plantaron especies del bosque seco tropical, sino que recibieron formación sobre la importancia de proteger los ecosistemas y las fuentes hídricas de la ciudad.
En el sector de Bonda, en Santa Marta, un grupo de estudiantes de grado 11 cambió los cuadernos por las palas para participar en una jornada que dejó mucho más que buenas intenciones. Más de 200 árboles fueron sembrados en la cuenca alta del río Manzanares, uno de los ecosistemas más importantes de la ciudad, en una iniciativa que unió a jóvenes, comunidad e instituciones en un mismo propósito.
La actividad fue parte del taller "Liderazgo Militar para la conservación y la sostenibilidad del territorio", una iniciativa impulsada por Corpamag en alianza con la Universidad del Caribe y el Ejército Nacional de Colombia. No se trató de una jornada más de reforestación: cada punto donde se plantó fue cuidadosamente seleccionado para maximizar el impacto en la recuperación de la ronda hídrica del río. Los árboles sembrados fueron especies maderables y frutales típicas del bosque seco tropical, elegidas por su capacidad de adaptarse al terreno y contribuir a la restauración ecológica de la zona.
Los estudiantes de la IED Bonda fueron los verdaderos protagonistas de la jornada. No solo participaron activamente en el proceso de siembra, sino que también recibieron formación sobre por qué cuidar estos ecosistemas resulta tan fundamental para la ciudad. Aprendieron sobre la importancia de proteger las fuentes hídricas y fortalecer la conectividad ecológica de la región, lecciones que van mucho más allá de cualquier libro de texto.
Lo que hace especial esta iniciativa es que no fue un esfuerzo aislado. La comunidad local, incluyendo la Asociación Cascada, se sumó al trabajo, consolidando una alianza entre instituciones, academia y habitantes del territorio. En Bonda entendieron que la recuperación del Manzanares no es responsabilidad de unos pocos, sino de todos. Y esos más de 200 árboles plantados son la prueba de que cuando la comunidad se organiza, el cambio es posible.
Fuente original: Santa Marta Al Día