Estudiantes bloquean vía en Tierralta: exigen clases tras meses sin aulas

Más de 400 estudiantes de la Institución Educativa Las Delicias en Tierralta bloquearon una carretera en protesta pacífica porque su colegio funciona como albergue para familias afectadas por emergencias climáticas. Padres y docentes los acompañaron en el reclamo por un derecho a la educación que llevan meses sin ejercer. Las autoridades habían prometido desocupar el plantel, pero el acuerdo no se ha cumplido.
En la vereda Los Pollos, justo sobre la vía que comunica a Tierralta con la hidroeléctrica de Urrá, un grupo de estudiantes decidió poner el cuerpo en la carretera. No fue un arrebato. Era un grito que llevaban guardado desde hace meses: sin educación, no hay futuro.
Los muchachos de la Institución Educativa Las Delicias, sede La Paz, protagonizaron una protesta pacífica acompañados por padres de familia y maestros. El problema es concreto: más de 400 alumnos siguen sin poder entrar a sus aulas porque el colegio fue convertido en albergue para las familias que lo perdieron todo en las emergencias climáticas que han azotado la región.
La comunidad reconoce la urgencia humanitaria. Saben que hay gente vulnerable necesitando un techo. Pero advierten algo que también es cierto: mientras unos derechos se atienden, otros quedan suspendidos en el aire. "No es justo que unos derechos se garanticen mientras otros se queden en el aire", refleja el sentimiento generalizado entre los asistentes a la movilización.
Lo que más molesta es que esto no es sorpresa. Según denuncian, ya existía un compromiso firmado con las autoridades para desocupar el plantel educativo tras una reunión que se realizó con anterioridad. Ese acuerdo, simplemente, nunca se ejecutó. La paciencia se agotó y terminó en bloqueo.
El cierre de la vía se mantuvo en orden, sin incidentes de violencia, pero con un mensaje claro y urgente: necesitan soluciones ya. Reubicar a las familias albergadas o habilitar espacios alternativos donde los estudiantes puedan reanudar sus clases. Porque en Tierralta, la educación no puede quedarse esperando mientras otros derechos avanzan.
Fuente original: Chicanoticias