ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Estrés y pantallas: por qué millones de colombianos sufren insomnio y amanecen agotados

Fuente: El Tiempo - Salud
Estrés y pantallas: por qué millones de colombianos sufren insomnio y amanecen agotados
Imagen: El Tiempo - Salud Ver articulo original

El insomnio se ha convertido en un problema creciente entre los adultos colombianos, con casi la mitad de la población experimentando algún trastorno del sueño. El estrés, la ansiedad, el uso excesivo de dispositivos digitales y los malos hábitos son los principales culpables de noches mal dormidas que afectan tanto la salud mental como el rendimiento diario. Expertos señalan que el entorno de descanso y la rutina también juegan un papel crucial en la calidad del sueño.

Dormir bien se ha vuelto un lujo en Colombia. Mientras que antes bastaba estar físicamente cansado para conciliar el sueño, ahora la realidad es más compleja. Según datos de la Sleep Foundation, más del 50 por ciento de los adultos en el mundo identifica el estrés y la ansiedad como las principales barreras para descansar, un patrón que se repite en nuestro país bajo la presión constante de deudas, problemas laborales y el bombardeo permanente de información digital.

En Colombia, la situación es particularmente preocupante. De acuerdo con la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño, cerca del 45 por ciento de la población sufre algún trastorno del sueño, siendo el insomnio uno de los más comunes. Lo más alarmante es que un porcentaje significativo de colombianos duerme menos horas de las recomendadas, lo que repercute en su salud mental y en cómo se desempeñan durante el día en el trabajo, la familia y otras actividades cotidianas.

La explicación biológica es clara: cuando experimentamos estrés, nuestro cuerpo activa mecanismos de alarma. Daniela Escalona, experta en sueño, lo describe así: "Cuando estamos estresados, el cuerpo entra en modo alerta y libera cortisol, una hormona que nos mantiene despiertos y activos. El problema es que nuestro cerebro no distingue entre un peligro real y una preocupación cotidiana como el trabajo o las deudas, por lo que reacciona de la misma manera, dificultando la capacidad de relajarse al final del día". En otras palabras, nuestro cerebro primitivo no entiende la diferencia entre huir de un depredador y pagar las cuotas mensuales.

Las pantallas son otro enemigo silencioso del descanso. El celular antes de acostarse se ha convertido en una rutina casi automática, pero la luz que emiten estos dispositivos engaña al cerebro haciéndolo creer que todavía es de día. Las notificaciones constantes mantienen la mente en estado de alerta, impidiendo la relajación necesaria. Otros hábitos nocivos incluyen acostarse sin un horario fijo (lo que desajusta el reloj biológico), consumir cafeína o alcohol en horas tardías, e incluso usar la cama para trabajar o ver televisión en lugar de reservarla exclusivamente para descansar.

El ambiente donde dormimos también cuenta. La temperatura ideal del dormitorio debe estar entre 18 y 21 grados centígrados, con oscuridad total y el menor ruido posible. Si el silencio es imposible, un sonido constante como ruido blanco puede evitar que nos despierte cualquier ruido repentino. Invertir en un colchón y almohada adecuados también ayuda a reducir la tensión física, especialmente importante para quienes cargan altos niveles de estrés diariamente.

La solución no es única ni rápida. Implica revisar cómo vivimos, cuánto nos exponemos al estrés laboral, qué hacemos con nuestros dispositivos electrónicos antes de dormir y si nuestro dormitorio es realmente un lugar de descanso. Para muchos colombianos, hacer estos cambios podría ser la diferencia entre amanecer renovado o arrastrar el cansancio todo el día.

Fuente original: El Tiempo - Salud

Noticias relacionadas