Estafa de $16.000 millones deja a 120 familias bogotanas sin sus ahorros
Un esquema de inversión que prometía ganancias de 4% a 10% en pocos meses dejó arruinadas a más de 120 personas en Bogotá. El intermediario que lo promovía utilizaba documentos que supuestamente vinculaban la operación con una cooperativa de taxis, pero esa empresa estaba liquidada desde 2023. La Cámara de Comercio certificó esta liquidación, revelando el ardid detrás de un mecanismo que captó dineros en cuentas personales mientras prometía rentabilidades que nunca llegaron.
Lo que comenzó como un consejo entre amigos terminó convirtiéndose en una pesadilla financiera para decenas de bogotanos. Un modelo de inversión que ofrecía ganancias del 4% al 10% en apenas unos meses hoy aparece como una probable estafa masiva, con pérdidas que rozarían los $16.000 millones y que ha dejado a más de 120 familias sin sus ahorros.
El esquema operaba de manera muy colombiana: de boca en boca, circulando entre familiares y amigos cercanos. El hombre que lo promovía se presentaba como un directivo administrativo de la Cooperativa Transportadora Bogotá-Kennedy Taxis Colectivos, un nombre que sonaba institucional y serio. Ese supuesto vínculo con una organización establecida fue lo que dio confianza a muchos para entregar sus ahorros.
Todo parecía tener un respaldo profesional. Las inversiones venían acompañadas de contratos con membretes, números consecutivos y cláusulas que garantizaban la devolución del capital en seis meses. Esos documentos hacían que todo luciera completamente legal. Además, al comienzo los pagos se realizaron sin problemas, lo que animó a los participantes a invertir más dinero y a traer nuevos inversionistas al negocio.
El problema es que los dineros nunca entraban a cuentas institucionales. Todo se depositaba en cuentas personales del intermediario, quien aseguraba que luego reportaba esos movimientos a la cooperativa y que el dinero hacía parte de una supuesta "bolsa de apalancamiento" relacionada con contratos de capacitación y suministros para transportadores. Una excusa que los inversionistas querían creer.
A finales de 2025 todo comenzó a desmoronarse. La cooperativa anunció una auditoría interna y pidió a los inversionistas que justificaran el origen de los fondos. Poco después, los pagos prometidos dejaron de llegar y los reclamos se multiplicaron. El principal promotor simplemente desapareció. Su familia reportó su supuesta desaparición, aunque luego se indicó que estaba con vida y que se presentaría ante las autoridades. Hasta ahora, nadie sabe dónde están los $16.000 millones ni cuál es la situación legal del responsable.
Lo más grave vino después. La Cámara de Comercio de Bogotá certificó que la Cooperativa Transportadora Bogotá Kennedy Ltda. estaba oficialmente liquidada desde 2023. Es decir, la empresa que supuestamente respaldaba toda la operación no existía ni funcionaba hace tres años. Para quienes creyeron tener una garantía institucional, ese descubrimiento fue devastador.
Según el abogado de una de las víctimas, serían más de 120 personas las afectadas. Solo en el círculo cercano de uno de los denunciantes, cerca de 20 familias habrían perdido alrededor de $4.400 millones. El jurista considera que los hechos podrían constituir estafa masiva y captación habitual de dineros, dado el volumen de afectados y las sumas involucradas. También señala que los documentos utilizados fueron diseñados para inducir a error sobre la legalidad del negocio.
Mientras avanzan las denuncias ante la Fiscalía, varias víctimas aseguran haber recibido amenazas y piden protección institucional. El alcance total de este esquema sigue en investigación y, por ahora, lo único claro es el daño hecho a cientos de familias bogotanas que confiaron en una promesa que nunca era verdadera.
Fuente original: KienyKe - Portada



