Estado pide disculpas a los U'wa en Cubará, pero la comunidad pide más que palabras

El Gobierno colombiano cumplió una orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos realizando un acto público de disculpas a la comunidad indígena U'wa por violaciones a sus derechos territoriales y ambientales. Sin embargo, la comunidad enfatizó que las palabras no reparan el sufrimiento causado y exigió el cumplimiento estricto de las reparaciones ordenadas: restitución de tierras, coadministración del Parque El Cocuy, remediación de daños ecológicos y un fondo de más de un millón de dólares para educación, salud y cultura.
El Presidente Gustavo Petro llegó hasta Cubará, en Boyacá, para encabezar el acto público de Reconocimiento de Responsabilidad Internacional en el caso del Pueblo U'wa. Era un acto que no elegía hacer, sino que obedecía a una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 4 de julio de 2024, que condenó al Estado colombiano por haber violado los derechos territoriales, ambientales y culturales de esta comunidad indígena durante décadas.
Lo que está en juego va más allá de un acto ceremonial. La Corte ordenó que Colombia no solo pidiera disculpas, sino que restituya y saneara el territorio U'wa, les permita coadministrar el Parque El Cocuy, remedie los daños ecológicos causados por infraestructura petrolera, específicamente por las voladuras del Oleoducto Caño Limón-Coveñas, y constituya un fondo económico con más de un millón de dólares para proyectos de educación, salud y cultura de la comunidad.
Pero la comunidad U'wa no salió del acto satisfecha. Daris Cristancho, lideresa del pueblo indígena, fue clara al señalar que "este acto de perdón no nace de la voluntad del Estado, sino de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Hoy las palabras del Estado no borran el sufrimiento vivido". Fue un recordatorio contundente: las disculpas tardan demasiado tiempo cuando el daño ya está hecho.
Gabriel Jeréz Tegría, representante de AsoU'wa, fue más allá en sus peticiones. Pidió que el territorio sea declarado intocable, como lugar sagrado que es para los guardianes de la madre tierra, y exigió que tanto el Estado como organismos internacionales velen por el cumplimiento estricto de todas las órdenes de la Corte. La supervivencia cultural de la nación U'wa depende de que eso suceda.
En su discurso, Petro reconoció la histórica lucha de los U'wa contra la extracción petrolera. Afirmó que "una de las primeras luchas de la humanidad se habría dado contra el petróleo por la comunidad U'wa, que considera que el petróleo es la sangre de la tierra". El Presidente fue contundente al asegurar que "el pueblo U'wa tiene toda la razón" y llegó a decir que "no se debe extraer más petróleo en ninguna parte del mundo". Palabras que suenan bien, pero que la comunidad quiere ver convertidas en acciones concretas de aquí en adelante.
Fuente original: La FM - Colombia


