"Estaba gritando que lo iban a matar": el relato del dueño de Tonny tras lanzarlo desde piso 25

El propietario del apartamento en Kennedy relató cómo su inquilino, estudiante de Derecho, lanzó a su perro pincher desde el piso 25 del conjunto Iconik 68. El dueño no había percibido comportamientos extraños en el joven, aunque otro roomie sí notó actitudes raras. El presunto responsable fue capturado tras dos horas de gritar desde la ventana, aparentemente bajo efectos de sustancias psicoactivas.
Kennedy despierta nuevamente ante un caso que duele: Tonny, un perro pincher que llevaba tres años en la familia, murió tras ser lanzado desde el piso 25 del conjunto residencial Iconik 68. El responsable fue identificado como Johan Esteban Velasco Posada, un estudiante de Derecho que rentaba una habitación en el apartamento. Según denuncias en redes sociales, el joven estuvo durante dos horas "lanzando cosas y gritando" y aparentemente estaba bajo efectos de una sustancia psicoactiva.
El dueño del apartamento accedió a hablar con la revista Semana y explicó por qué confió en este inquilino. "Él, siendo abogado o ya casi abogado, me inspira cierta confianza (...) Le arrendé, se mudó con su cama, su colchón y sus cosas", contó. Para el propietario, el joven parecía una persona responsable no solo por estar cercano a terminar su carrera universitaria, sino también porque tenía empleo. Nunca imaginó que sería capaz de cometer un acto tan brutal contra su mascota.
Lo intrigante es que otro compañero de apartamento sí había detectado comportamientos extraños. "Mi otro roomie sí me dijo que lo veía raro, que en algunos momentos movía las manos, movía la boca", narró el dueño. El compañero compartía baño con Velasco Posada y notaba cosas preocupantes: lo veía asomándose por la mirilla de la puerta de seguridad, asustándose de su propio reflejo y sentándose luego en el piso. "Me decía como: 'Él es raro, él es algo raro (...) yo un día lo vi asomándose a la puerta, mirando por el huequito de la puerta de seguridad, y se asustaba viendo eso y se sentaba en el piso'. Entonces, a él eso no le pareció normal".
El día de la tragedia, el dueño llegó tarde a su apartamento. Lo extraño fue notar que Tonny no salió a recibirlo como siempre. "Se me hizo raro que no salió. Yo llegué tarde y vi que no salió. Entonces supuse que estaba durmiendo con el roomie, porque mi otro roomie se fue de viaje", explicó. Pensó que era normal, que tal vez el perro tenía frío y decidió quedarse acostado. Pero todo cambió cuando abrió la puerta a la Policía.
Lo que pasó a continuación fue caótico y aterrador. "Lo que me comentan es que él estaba al borde de la ventana gritando que lo iban a matar", describió el propietario. La respuesta fue inmediata: aproximadamente siete a nueve policías, cuatro bomberos, tres vigilantes y guardas de seguridad llegaron al lugar. Fue crucial la intervención de un vecino que aparentemente es psicólogo o tiene experiencia en crisis. "Gracias a Dios, llegó un vecino, creo que es psicólogo o tiene experiencia en esto, de acá de la torre", agregó el dueño. Este vecino entró a la habitación, conversó con Velasco Posada y logró alejarlo de la ventana. Inmediatamente después, según el relato, la Policía lo inmovilizó con una sábana y lo capturó. El dueño permaneció fuera durante todo el operativo, presenciando cómo su peor pesadilla se hacía real en su propio hogar.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


