España rompe con Israel por bombardeos en Líbano que dejan más de 300 muertos

Pedro Sánchez condenó el viernes los ataques aéreos israelíes en Líbano que mataron a más de 300 personas y pidió a Europa suspender acuerdos con Israel. Netanyahu respondió amenazando con represalias diplomáticas y excluyendo a Madrid de organismos internacionales. La tensión escaló tras la detención de un soldado español de la ONU y mientras Israel justifica su ofensiva contra Hezbolá.
La relación entre España e Israel ha llegado a su punto más tenso en semanas. Este viernes 10 de abril, el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez condenó públicamente la campaña de bombardeos del Ejército israelí sobre Líbano, que en un solo día causó más de 300 muertes. Los ataques aéreos se intensificaron precisamente después de que Estados Unidos e Irán anunciaran una tregua de dos semanas, con Pakistán como mediador en las negociaciones.
Sánchez fue contundente en sus críticas. Acusó al primer ministro Benjamin Netanyahu de violar el derecho internacional y de mostrar un "desprecio por la vida" que calificó de intolerable. El líder socialista español pidió a sus socios europeos suspender el acuerdo de cooperación entre la Unión Europea e Israel, argumentando que busca evitar que Líbano "se convierta en otra Gaza". También cuestionó al presidente estadounidense Donald Trump, diciendo que España "no aplaudiría a quienes incendian el mundo solo porque aparezcan con un cubo (de agua)", en referencia al papel de Washington en la región.
Netanyahu no se quedó callado. El primer ministro israelí amenazó con represalias contra Madrid, declarando: "No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía ni esta hostilidad. No permitiré que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello". Acusó a Sánchez de "difamar a los héroes israelíes" y cumplió su advertencia: Israel excluyó a España del organismo internacional que supervisa el alto el fuego en la Franja de Gaza.
La escalada incluye incidentes en el terreno. El martes anterior, soldados israelíes retuvieron "con violencia" a un soldado español integrante de la Misión de Paz de la ONU en Líbano (FINUL) tras bloquear un convoy logístico. El hecho provocó protestas oficiales de España ante Naciones Unidas e Israel.
Por su parte, Netanyahu ha justificado la ofensiva contra el territorio libanés argumentando que continuará hasta desmantelar completamente a Hezbolá y restaurar la seguridad en el norte de Israel. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció además que su país establecería nuevas "zonas de amortiguamiento" sobre territorio libanés, específicamente al sur del río Litani. Los bombardeos no han discriminado entre civiles y combatientes, golpeando áreas residenciales, comerciales e infraestructuras vitales.
La ministra española de Defensa, Margarita Robles, exigió a Israel respetar el territorio libanés y la "vida e integridad" de los 10.000 cascos azules desplegados en la misión de paz. Por su lado, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, acusó a Israel en entrevista con la televisión pública TVE de "intentar malograr" la negociación entre Washington y Teherán precisamente continuando con los bombardeos en Líbano.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



