"Escúcheme, presidente": directora acusa red de poder en Casa de Nariño y teme por su vida

Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación, concedió una entrevista explosiva a Semana en la que denuncia amenazas, espionaje y una presunta red organizada de poder dentro del Gobierno. Señala directamente a Juliana Guerrero, Carlos Carrillo y Raúl Moreno como responsables de una campaña en su contra, y dice que el presidente Petro nunca la defendió públicamente. Rodríguez asegura que el conflicto comenzó cuando denunció irregularidades en los títulos académicos de Guerrero mientras dirigía el Dapre.
Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación y exdirectora del Dapre, lanzó denuncias contundentes contra lo que ella considera una estructura de poder dentro del Gobierno. En una entrevista concedida a la revista Semana, habló de amenazas, espionaje, extorsiones y una lucha interna por el poder que, según su versión, la tiene en riesgo. "Yo no tengo ninguna intención de suicidarme", advirtió, dejando clara su preocupación por la seguridad de ella y su familia. "Con ellos no puede pasar nada bueno", agregó.
En sus declaraciones, Rodríguez describió un ambiente tóxico en la Casa de Nariño donde prevalecen los intereses personales sobre el bien público. "En la Casa de Nariño hay un juego por el poder y el dinero. Eso los tiene enceguecidos. Muchos piensan que este gobierno no va a continuar y por eso miran cómo exprimirlo", sostuvo. Dirigiéndose directamente al presidente Gustavo Petro, lanzó un llamado de atención: "Sé que él me va a escuchar en esta entrevista y de corazón le pido que tome las medidas pertinentes".
Rodríguez fue clara en señalar que su relación con el Presidente se deterioró por información negativa que le hicieron llegar. Le acusaban de ser "la reina del fentanilo, contrabandista y que manejaba el puerto de Buenaventura", relató. Cuando pidió pruebas de esas acusaciones, según ella, no las consiguió. Lo que más le dolió fue la falta de respaldo público: "El presidente Petro nunca salió a defenderme. Fui muy leal a él. Entregué más que mi vida".
Con nombres específicos, Rodríguez apuntó hacia Carlos Carrillo, Raúl Moreno y Juliana Guerrero como cabezas de lo que ella llama una red organizada en su contra. Sobre Carrillo, afirmó que "tenía, o tiene, un espía al interior de la entidad (…) para que me grabara, me tomara fotos y, a su vez, él poder traficar, presuntamente, la información". En tono grave, sentenció: "O me quiere matar o me quiere llevar presa". Luego fue más directo: "Hablo de un presunto concierto para delinquir en la Casa de Nariño. Hago énfasis. Esto es una red organizada".
El origen del enfrentamiento, según su relato, fue cuando ella detectó irregularidades en los títulos académicos de Juliana Guerrero durante su gestión en el Dapre. "Cuando me dicen hay que publicar la hoja de vida, sabía que ella no iba a pasar los filtros porque no era profesional", explicó. Lo que más le intrigó fue que días después los títulos aparecieron. "¿Quién se va a graduar en 15 días?", cuestionó. Desde ese momento, según Rodríguez, comenzó el conflicto que la convirtió en una enemiga poderosa.
Rodríguez asegura que Guerrero, aunque sin cargo formal, es quien realmente "maneja los hilos del poder" en varias entidades. Agregó que Guerrero "se ufanaba diciendo que tenía vínculos con el ELN", lo que, en su opinión, generaba temor y reforzaba su influencia en el entorno gubernamental. "Me decía que ella era amiga, que tenía buena relación. Entonces cuando las personas escuchan eso, piensan dos veces antes de actuar en contra de ella", explicó.
Al cierre de sus declaraciones, Rodríguez describió un escenario insostenible: "Querían aniquilarme de todas las maneras. No confío, no tengo personal, me bloquearon. Hay muchos intereses". Hasta el momento, ni el presidente Petro ni los funcionarios acusados se han pronunciado sobre estas denuncias.
Fuente original: Seguimiento


