Escrutinio en Colombia: el proceso que convierte el preconteo en resultado oficial

Con más de 26 millones de votantes, el preconteo favoreció a Abelardo de la Espriella por 250.820 votos sobre Iván Cepeda. Sin embargo, estos resultados aún no son definitivos: falta el escrutinio, el proceso oficial de verificación que puede modificar las cifras. Aunque históricamente las diferencias entre preconteo y escrutinio en elecciones presidenciales son pequeñas, este trámite puede tardar entre 3 días y dos semanas y se desarrolla en varias etapas a nivel municipal, departamental y nacional.
Con una participación histórica que superó los 26,3 millones de votantes (el 63,6 del censo electoral), el preconteo le otorgó la victoria a Abelardo de la Espriella con una ventaja de 250.820 votos sobre Iván Cepeda, una diferencia muy ajustada de apenas 0,96 puntos porcentuales. Pero esos números preliminares encendieron una alerta importante: Cepeda Castro aclaró que aunque reconoce "la tendencia que muestran los datos, estos aún no son oficiales ni vinculantes". Añadió que "una vez se produzca el resultado final del escrutinio y se conozca su consolidado definitivo, reconoceremos el resultado oficial que emane de esa labor".
La pregunta que muchos se hacen ahora es cuál es la diferencia real entre lo que ya vimos (el preconteo) y lo que viene (el escrutinio). Según la Registraduría Nacional, el escrutinio es la verificación y conteo oficial de los votos, un proceso que ya iniciaron los jurados de votación y las comisiones escrutadoras. Su propósito es revisar las actas electorales, resolver reclamaciones y consolidar los números que después serán certificados como oficiales por las autoridades electorales.
El procedimiento comienza apenas cierran las mesas. Primero entran en acción los jurados y testigos electorales, que hacen el conteo inicial y diligencian las actas. Después llegan las comisiones escrutadoras, integradas por jueces, notarios o registradores de instrumentos públicos, acompañados por delegados del Consejo Nacional Electoral, organismos de control y representantes de las campañas. A diferencia del preconteo, que solo informa tendencias, el escrutinio tiene efectos legales reales y puede cambiar las cifras iniciales porque corrige errores de transcripción, resuelve reclamaciones y verifica inconsistencias en las actas.
Aquí viene lo importante: ¿qué tanto pueden cambiar los números? Los antecedentes son tranquilizadores pero no del todo. En las elecciones legislativas de 2022, el Pacto Histórico recuperó más de 500.000 votos durante el escrutinio, lo que modificó la distribución de curules en el Congreso. Sin embargo, en elecciones presidenciales las variaciones han sido menores. En la primera vuelta de 2022, cuando Gustavo Petro participaba, la diferencia entre preconteo y escrutinio fue de apenas el 0,1 por ciento. En la primera vuelta de este año, Abelardo pasó de 10.361.499 votos en preconteo a 10.366.143 en escrutinio, mientras que Cepeda aumentó de 9.688.361 a 9.703.921. La Misión de Observación Electoral documentó que en las legislativas de 2026 la diferencia global fue de apenas 0,28 por ciento. Existen ajustes, pero son pequeños, normales y propios de cualquier proceso electoral masivo.
¿Cuánto tiempo toma este proceso? Depende del volumen de votación y de cuántas reclamaciones presenten. En la primera vuelta del 31 de mayo el escrutinio comenzó hacia las 8 de la noche y se completó el 2 de junio. Con base en experiencias anteriores, el procedimiento puede tardar entre 3 días y dos semanas. El sistema funciona en etapas: primero los escrutinios municipales y distritales, luego los departamentales y finalmente la consolidación nacional bajo responsabilidad del Consejo Nacional Electoral. Por ahora, toca esperar a que ese proceso termine para conocer el resultado que realmente cuenta en Colombia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



