Escándalo en Aguachica: acusan a congresistas de usar agua potable como herramienta electoral mientras ciudad sufre crisis

En Aguachica, Cesar, un carrotanque con publicidad de los congresistas Didier Lobo y Ape Cuello estaría repartiendo agua condicionada a afinidades políticas en medio de una crisis de abastecimiento que afecta a varios barrios desde enero. El presidente Gustavo Petro exigió capturas inmediatas y advirtió sobre una posible connivencia de autoridades locales. Hasta ahora no hay investigaciones oficiales confirmadas ni detenciones.
La situación en Aguachica se vuelve cada vez más tensa. Un carrotanque que recorre las calles del municipio con publicidad política de Didier Lobo, congresista del Cambio Radical, y Ape Cuello, del Partido Conservador, ha desatado una ola de denuncias sobre presunto uso electoral del agua. El vehículo aparentemente vinculado a una empresa familiar cercana al círculo de la alcaldesa, habría estado distribuyendo este servicio esencial en distintos barrios, pero con un detalle que enciende las alarmas: la entrega estaría condicionada a que las familias sean simpatizantes de estos políticos.
El contexto hace la situación aún más delicada. Desde enero, varios sectores del municipio enfrentan problemas serios de baja presión en el suministro de agua y alcantarillado. Mientras muchas familias literalmente carecen del líquido en sus hogares, aparece este carrotanque como una solución temporal pero claramente politizada. El abogado Francisco Peláez fue uno de los primeros en denunciar lo que considera un delito. Según su versión, "Van casa por casa, pero no en todas. Donde consideran que son afines, entregan el agua aprovechando la necesidad del pueblo y utilizando hidrantes públicos. Eso es un delito", aseguró el jurista, pidiendo que las autoridades intervengan.
Lo que más molesta a los ciudadanos es que ni Didier Lobo ni Ape Cuello han salido a aclarar lo que está sucediendo. Su silencio ha alimentado aún más la polémica, mientras en redes sociales circulan videos del carrotanque recorriendo los barrios y usuarios cuestionan abiertamente si es posible mezclar un servicio público esencial con propaganda electoral.
El caso se escaló al nivel nacional cuando el presidente Gustavo Petro decidió intervenir directamente. A través de sus redes sociales, el mandatario fue contundente: "Le solicito a la Policía de Aguachica detener a los autores materiales e intelectuales de este delito electoral que pasa bajo sus ojos", escribió Petro, presionando a las autoridades locales para que actúen. El presidente no se quedó ahí. También advirtió que si no hay capturas en Aguachica y otros municipios de Cesar, Magdalena y La Guajira con problemas similares de acceso al agua, podría interpretarse como una posible connivencia de las autoridades locales con estructuras políticas ilegales.
Para reforzar su mensaje, Petro anunció la instalación de la estación de carabineros más grande del Caribe oriental en el parque Tayrona, como parte de sus instrucciones directas como comandante supremo de la Fuerza Pública. Su advertencia fue clara: "No queremos policías encubriendo el crimen". Hasta ahora, sin embargo, no se reportan capturas confirmadas ni investigaciones oficiales anunciadas por entidades como la Registraduría Nacional o la Procuraduría General.
La ironía amarga del episodio es que ocurre justo cuando miles de familias en Aguachica enfrentan una crisis real de agua potable. Lo que debería ser simplemente una ayuda humanitaria ante la escasez, se ve manchado por las acusaciones de manipulación electoral. La pregunta que queda flotando en el aire es si alguien llegará a responder por esto o si, una vez más, la politización de lo básico seguirá siendo el pan de cada día en algunos rincones del país.
Fuente original: El Tiempo - Colombia


