Escalada sin freno en Medio Oriente: Israel bombardea Líbano tras represalia de Hezbolá por muerte de Jamenei

Israel lanzó bombardeos intensos contra Líbano dejando al menos 31 muertos el lunes, en respuesta a ataques de Hezbolá que reivindicó haber lanzado cohetes contra posiciones israelíes como represalia por la muerte del líder supremo iraní. El ejército israelí prometió intensificar los ataques y la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que Hezbolá "ha entrado oficialmente en la guerra". El conflicto marca un quiebre del alto el fuego vigente desde noviembre de 2024 y amenaza con arrastrar a todo Líbano a un conflicto regional más amplio.
La región de Medio Oriente vuelve a explotar en violencia. Israel lanzó ataques aéreos contra Líbano este lunes dejando al menos 31 personas muertas, según reportes de las autoridades sanitarias del país. Los bombardeos se concentraron en los suburbios del sur de Beirut y en el territorio sureño, zonas donde Hezbolá mantiene fuerte presencia. El ataque fue la respuesta israelí a un lanzamiento de cohetes que el grupo militante respaldado por Irán reivindicó minutos antes, argumentando que se trataba de una represalia por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, ocurrida durante operaciones conjuntas de Israel y Estados Unidos.
Rafi Milo, jefe del Comando Norte del Ejército israelí, fue claro en sus advertencias: "Hezbolá eligió al régimen iraní por encima del Estado del Líbano e inició un ataque contra nuestros civiles... pagarán un alto precio". El militar añadió que "los ataques continúan y su intensidad aumentará", según un comunicado oficial. El balance de víctimas es grave: el ministerio de Salud libanés reportó 20 muertos en los suburbios sureños de la capital y 11 en el sur del país, con al menos 149 heridos. Los bombardeos destruyeron pisos de edificios residenciales y provocaron incendios, generando un éxodo masivo de civiles que huyeron en vehículos hacia zonas más seguras.
Lo que comenzó como un ataque puntual se convierte rápidamente en una escalada más peligrosa. Hezbolá anunció alrededor de las 3:00 de la madrugada que había atacado "una posición del ejército israelí al sur de la ciudad de Haifa con una andanada de misiles de alta calidad y una oleada de drones". Fue la primera vez que el grupo reivindicaba una operación contra Israel desde el alto el fuego de noviembre de 2024, acuerdo que buscaba terminar con más de un año de hostilidades entre ambas partes. El timing no es casual: la represalia se produce días después de que Estados Unidos e Israel atacaran conjuntamente a Irán, el principal padrino de Hezbolá.
La tensión es tal que Líbano, ya debilitado por crisis política y económica, teme verse arrastrado a un conflicto regional más amplio. El presidente libanés, Joseph Aoun, advirtió que los ataques desde su territorio podrían provocar exactamente eso. Su primer ministro, Nawaf Salam, cuyo gobierno ha buscado precisamente debilitar a Hezbolá, calificó el lanzamiento de cohetes como "irresponsable" y prometió detener a los responsables. La ironía es que mientras el Gobierno libanés intenta evitar la guerra, el grupo militia respaldado por Irán toma decisiones que lo acercan cada vez más.
Israel, por su parte, no muestra señales de contención. El ejército israelí ya emitió órdenes de evacuación para residentes de unas 50 localidades en el sur y este de Líbano. La portavoz militar Ella Waweya ordenó a los civiles que "evacúen sus hogares inmediatamente y se alejen al menos 1.000 metros hacia zonas abiertas". Entretanto, la Guardia Revolucionaria iraní publicó en su canal de Telegram que "Hezbolá ha entrado oficialmente en la guerra", una afirmación que suena como respaldo oficial de Teherán a la escalada.
El conflicto muestra cómo los eventos en Medio Oriente siguen interconectados. Hezbolá se sumó al enfrentamiento con Israel originalmente en apoyo a Hamás después del ataque palestino de octubre de 2023 y la guerra posterior en Gaza. Ahora, la muerte de Jamenei en operaciones estadounidenses-israelíes ha sido el catalizador que quebró un acuerdo de alto el fuego y reabre hostilidades directas. Mientras tanto, Líbano sufre las consecuencias de convertirse en campo de batalla entre fuerzas regionales, alejándose cada día más de la estabilidad que tanto necesita.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



