Enfrentamiento entre indígenas Misak y Nasa en Cauca deja tres muertos por disputa territorial
Un conflicto por la posesión de un terreno entre las comunidades indígenas Misak y Nasa terminó en tragedia en Silvia, Cauca. Al menos tres personas murieron y varias resultaron heridas en los enfrentamientos del jueves 21 de mayo. Las autoridades han activado operativos humanitarios para contener la violencia y atender a los lesionados, aunque el acceso a la zona rural ha dificultado la labor médica.
La madrugada del jueves 21 de mayo quedará marcada por la sangre en el municipio de Silvia, en el oriente caucano. Un enfrentamiento entre comuneros de los pueblos indígenas Misak y Nasa acabó con la vida de al menos tres personas e hirió a varias más en la zona rural conocida como La Encillada. Dos de los fallecidos pertenecen a la comunidad Misak y uno a la Nasa, según reportes de líderes locales que han estado documentando lo ocurrido.
El choque territorial tiene raíces profundas. El problema surgió cuando autoridades Misak llegaron al lugar para tomar posesión de un predio que ambas comunidades reclaman como propio. Este tipo de disputas por tierras cargan con décadas de tensión entre estos pueblos, y esta vez la confrontación se salió de control. A medida que pasaron las horas, la situación se agravó y los enfrentamientos se intensificaron, transformando un conflicto administrativo en una tragedia de proporciones considerables.
Las imágenes que circulan desde la zona muestran la crudeza de lo que pasó: comuneros armados con objetos contundentes enfrentándose violentamente, motocicletas envueltas en llamas y heridos con lesiones graves. Muchas de las víctimas presentan heridas causadas por armas cortopunzantes, especialmente en brazos y piernas. Entre los fallecidos hay un líder indígena reconocido del pueblo Misak, persona influyente en su comunidad cuya pérdida ha golpeado aún más los ánimos en la región.
La emergencia sanitaria ha sido compleja de atender. La Secretaría de Salud del Cauca activó de inmediato un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta, pero el acceso a La Encillada se convirtió en el principal obstáculo. Las ambulancias y el personal médico han tenido dificultades para llegar al sitio, lo que retrasó la atención de los heridos graves. Fue necesario activar la red hospitalaria del norte del departamento para recibir a los lesionados más comprometidos.
Organismos humanitarios y entidades departamentales no tardaron en movilizarse hacia la zona. Su objetivo es claro: abrir espacios de diálogo entre las comunidades para bajar la tensión y evitar que haya nuevos brotes de violencia. Los líderes indígenas y habitantes de la región han hecho un llamado directo a las autoridades regionales y nacionales para que intervengan como mediadores en este conflicto que amenaza con escalar aún más.
La cifra final de afectados sigue en verificación. Lo que está claro es que en Silvia la convivencia entre dos pueblos hermanos se fracturó por una disputa de tierra, dejando muertos, heridos y una comunidad resquebrajada que necesita urgentemente que alguien ponga orden en el caos.
Fuente original: Hora 13 Noticias

