Encuesta Invamer: ¿por qué siete de cada diez encuestados son de estratos bajos y qué significa para los resultados?

La encuesta Invamer de abril mostró a Iván Cepeda con 44,3% de intención de voto, pero generó debate porque el 70% de la muestra proviene de estratos 1, 2 y 3. Expertos consultados por El Colombiano explican que esta composición refleja la realidad demográfica del país, donde los estratos bajos concentran la mayoría de la población. Sin embargo, señalan desafíos metodológicos en la recolección, como una tasa de no respuesta del 72,5% y diferencias en el peso que se da a ciertos departamentos.
Cuando Invamer presentó sus números de intención de voto hace poco, las cifras parecían claras: Iván Cepeda lideraba con 44,3%, seguido por Abelardo de la Espriella con 21,5% y Paloma Valencia con 19,8%. Pero tras esos números hay un detalle que llamó la atención de analistas y curiosos: el 70% de los 3.800 encuestados pertenecía a estratos 1, 2 y 3.
La pregunta que muchos se hicieron fue obvia: ¿acaso esa concentración en estratos bajos distorsiona lo que realmente piensa Colombia? Para entenderlo, El Colombiano consultó a varios expertos, y la respuesta es más matizada de lo que parece.
Yann Basset, profesor de Ciencia Política de la Universidad del Rosario, explicó que la distribución por estratos en la encuesta no es una anomalía, sino algo esperado. "Es la proporción del peso de la estratificación de la población en el país. Sobre todo, si tomamos en cuenta el mundo rural. Solo en Bogotá, lo esencial de la población bogotana vive en estratos 2 y 3", indicó. Basset añadió que si se suman las ciudades intermedias, los pueblos y las zonas rurales, los estratos altos representan una minoría. Para sustentar esto, mencionó datos de Kantar de 2022 que mostraban que los estratos 4, 5 y 6 apenas llegaban al 18% de la población total.
Lo que sí es relevante es cómo se recopiló la información. La encuesta tiene una tasa de no respuesta del 72,5%, lo que significa que de cuatro personas a las que tocaron la puerta, solo una participó. Ricardo Ruiz, analista de datos y politólogo, explicó que acceder a estratos altos es más complicado presencialmente: "cuando sales a recoger datos de estratos altos es mucho más difícil si es presencialmente, porque es de difícil acceso (un conjunto de apartamentos, una dificultad en encontrar a quien reside, en fin), y eso, de paso, tiene que ver con la tasa de no respuesta".
Ruiz también señaló que la nueva Ley de Encuestas obligó a los encuestadores a recalibrar sus muestras a mitad del camino electoral, lo que generó desajustes. "En ese afán de calibración y en el cumplir con las cuotas de esos municipios, los valores representativos pueden tener errores más sensibles. Por ejemplo, en el caso específico de los estratos, al cumplir con esa cuota, es mucho más fácil tener una sobrerrepresentación de estratos 1 y 2", apuntó.
Para Juan Felipe Suescún, politólogo especializado en políticas públicas, el peso de los estratos en los resultados es evidente por razones prácticas: los programas del gobierno Petro se han enfocado en esa población, y muchos de esos habitantes ganaron con el aumento del salario mínimo del 23%. "Es entendible que un gran porcentaje de la población que habita en esos estratos esté dispuesta a votar por el candidato que representa la continuidad de ese proyecto político", señaló.
Otro dato llamativo de la encuesta es que la aprobación del presidente Gustavo Petro está dividida casi al 50-50: el 47,3% lo aprueba y el 48,9% lo desaprueba. Basset interpretó esto como señal de que "los colombianos evalúan bien la presidencia de Petro, mucho mejor de lo que los comentaristas suelen decir, pero esto no quiere decir que lo respaldan en todo".
Comparada con mediciones anteriores, la encuesta muestra movimientos significativos. Cepeda creció de 37,1% a 44,3%, mientras que Valencia casi duplicó su apoyo, pasando de 10% a 19,8%. En posibles escenarios de segunda vuelta, Valencia y De la Espriella aparecen empatados técnicamente, pero Valencia mostró mayor crecimiento y una posición más competitiva frente a Cepeda.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


