Encapuchados vinculados a disidencias de las Farc irrumpieron en la Universidad Nacional con amenaza de explosivos

Un grupo de personas encapuchadas llegó a la Universidad Nacional en Bogotá para conmemorar actividades de disidencias de las Farc y amenazó con activar artefactos explosivos. Estudiantes y profesores los enfrentaron pacíficamente y lograron que se retiraran. La universidad activó alerta naranja y rechazó lo que calificó como intento de sembrar miedo y violencia en el campus.
La tranquilidad del campus bogotano de la Universidad Nacional fue interrumpida cuando un grupo de personas encapuchadas irrumpió en las instalaciones para lo que dijeron era una conmemoración de "un año más de combate" de las disidencias de las Farc. Lo que comenzó como una manifestación se convirtió rápidamente en una amenaza directa cuando exigieron a estudiantes, profesores y trabajadores que desalojaran el edificio de Aulas de Ciencias Humanas porque "armarían y activarían allí artefactos explosivos".
Fotografías compartidas por el concejal bogotano Julián Espinosa muestran a unos ocho individuos vestidos con overoles azules y capuchas que cubrían sus rostros. Portaban una bandera de Colombia con símbolos de las antiguas Farc-EP y una pancarta con la imagen del fallecido comandante guerrillero Alfonso Cano. Los grafitis que dejaron en el campus los identificaban como miembros de la "Unión Clandestina Popular" y del "Movimiento Bolivariano FARC-EP".
Lo que sucedió después fue una reacción valiente de la comunidad académica. Un grupo de alumnos y docentes los rodeó y pidió que abandonaran el sitio de manera pacífica, "argumentando que ellos eran los responsables del asesinato reciente del estudiante de la Sede Medellín, Mateo Pérez". Este estudiante también trabajaba como periodista en el medio El Confidente. Las disidencias lideradas por alias Calarcá son señaladas como autores materiales de ese crimen.
La Vicerrectoría de la Sede Bogotá activó inmediatamente una alerta naranja y tomó medidas para controlar la situación. La universidad fue categórica en su rechazo, calificando lo ocurrido como un intento de "sembrar el miedo en nuestra comunidad y adelantar acciones violentas irrumpiendo en las actividades cotidianas".
El concejal Espinosa fue directo en su análisis: "la presencia abierta de estructuras criminales ligadas a las disidencias de las FARC, específicamente de la Columna Jorge Briceño (mono Jojoy), haciendo apología y ocupando espacios dentro de una universidad pública en Bogotá". Exigió intervención inmediata de Policía, Fiscalía y Gobierno Nacional, afirmando que "la universidad no puede convertirse en santuario de grupos armados ilegales ni en plataforma de intimidación y propaganda criminal".
Por su parte, el rector José Ismael Peña reconoció que "en la Nacional tienen cabida todas las formas de expresión, pero no toleraremos aquellas que inviten a la violencia y pongan riesgo a miembros de nuestra comunidad". El rector también hizo un reconocimiento especial "a los profesores y estudiantes que, de forma pacífica, defendieron su derecho de habitar un campus sin violencia".
Fuente original: El Colombiano - Colombia

