En Riohacha, estudiantes celebran con orgullo sus raíces afrocolombianas

La Institución Etnoeducativa José Francisco Pushaina de Riohacha realizó una jornada especial para conmemorar la afrocolombianidad, donde estudiantes, docentes y comunidad reconocieron el valor histórico y cultural del pueblo afrodescendiente. La actividad incluyó expresiones artísticas, gastronomía tradicional, bailes como el bullerengue y cumbia, además de reflexiones sobre la importancia de la identidad y el vestuario ancestral. Con esta iniciativa, la institución buscó fortalecer en los jóvenes el orgullo por sus tradiciones y demostrar que la cultura afro es motivo de reconocimiento, respeto y dignidad.
En las aulas de la Institución Etnoeducativa No. 24 José Francisco Pushaina de Riohacha resonó la música ancestral, los colores vibrantes y las voces de una comunidad que decidió celebrar sus raíces. Durante una jornada especial dedicada a la conmemoración de la afrocolombianidad, estudiantes, docentes y familias se reunieron para reconocer el valor histórico, cultural y social del pueblo afrodescendiente. No fue un acto más en el calendario escolar, sino una oportunidad genuina para que los jóvenes entendieran que sus tradiciones, su música, su gastronomía y sus prácticas heredadas merecen orgullo y dignidad.
El centro de la celebración fue transmitir un mensaje claro a los estudiantes: la cultura afro no debe ser motivo de vergüenza, sino de reconocimiento y respeto. A través de diferentes expresiones artísticas, los jóvenes se acercaron a las luchas, saberes y costumbres que han marcado la vida de las comunidades afrodescendientes. Fue un espacio donde la memoria y la resistencia ancestral ganaron protagonismo, conectando a las nuevas generaciones con el esfuerzo histórico de su pueblo.
Uno de los momentos más significativos fue la muestra gastronómica, donde se expusieron preparaciones tradicionales que representan los saberes de los mayores y mayoras del pueblo negro. La cocina se presentó como lo que realmente es: una forma de memoria, encuentro familiar y transmisión cultural entre generaciones. En paralelo, los estudiantes disfrutaron de presentaciones de bailes tradicionales como el bullerengue y la cumbia, llevando al escenario la fuerza del movimiento y la alegría colectiva que caracterizan estas expresiones rítmicas.
Un elemento particularmente significativo fue la representación del lumbalú, un canto espiritual que forma parte de los rituales fúnebres de algunos pueblos afrodescendientes. Interpretado tradicionalmente por matronas, este canto honra la memoria de quienes parten y fortalece los lazos comunitarios en momentos de duelo. Los estudiantes pudieron comprender así la profundidad cultural y espiritual de sus tradiciones.
La institución también trabajó el significado de la vestimenta afrodescendiente, permitiendo que los jóvenes conocieran el valor simbólico de prendas, colores, peinados y atuendos ancestrales. Se realizó además un espacio tipo reinado cultural donde estudiantes participaron representando la belleza, la sonrisa, la alegría y la fuerza de la mujer afrodescendiente. Cada presentación fue una oportunidad para mostrar orgullo y seguridad en sus raíces.
Con esta actividad, la Institución Etnoeducativa No. 24 José Francisco Pushaina contribuyó a construir una comunidad escolar más respetuosa, diversa y consciente de su historia. La jornada cerró como una invitación a seguir sembrando en las nuevas generaciones el amor por la cultura y la reivindicación de los pueblos afrodescendientes. Desde las aulas, la afrocolombianidad se vivió como una experiencia de aprendizaje, reconocimiento y esperanza.
Fuente original: La Guajira Hoy


