En plena ola de calor, samarios denuncian tala de árboles en Los Almendros
Habitantes de Santa Marta reportan la presunta tala de un árbol en el sector de la calle 9 con carrera 19, en el barrio Los Almendros. La denuncia llega en medio de alertas por temperaturas extremas asociadas al fenómeno de El Niño. Los ciudadanos cuestionan la pérdida de cobertura vegetal en una ciudad que históricamente sufre olas de calor intensas y necesita sus árboles para regular la temperatura.
En Santa Marta nuevamente se encienden las alarmas por la desaparición de árboles en la ciudad. Esta vez, el reclamo proviene de residentes del barrio Los Almendros, quienes a través de nuestro canal de reportes denunciaron la presunta tala de un árbol en el sector de la calle 9 con carrera 19, cerca de las instalaciones de Doctor Ahorro. El caso ha generado preocupación entre los vecinos en un momento en que la capital del Magdalena enfrenta temperaturas extremas.
La ironía no escapa a nadie. Mientras expertos advierten constantemente sobre los efectos del cambio climático y el aumento de las olas de calor, siguen desapareciendo los árboles que cumplen una función fundamental en las ciudades: regular la temperatura y proporcionar sombra en sectores densamente poblados. En el caso de Santa Marta, esto es especialmente grave. Esta es una de las ciudades del Caribe colombiano que más sufre con sensaciones térmicas elevadas, sobre todo en temporadas de sequía. Las últimas semanas han sido infernales, aunque las lluvias asociadas a fenómenos atmosféricos en el Caribe han aliviado un poco la situación.
Los denunciantes van más allá del simple inconveniente de perder sombra. Señalan que la pérdida de cobertura vegetal afecta directamente el paisaje urbano y reduce los espacios de refugio para aves y otras especies que dependen de los árboles. Además, contribuye de manera directa al aumento de las temperaturas en zonas donde ya de por sí hay poco verde.
Ante esta situación, los ciudadanos exigen que las autoridades ambientales intervengan. Quieren saber si existía autorización para realizar estas labores y, más importante aún, si se cumplieron las normas de protección del arbolado urbano. Es una pregunta legítima en una ciudad que no puede darse el lujo de perder ni un solo árbol.
Fuente original: Santa Marta Al Día
