En Montería reconstruyen hogares devastados por invierno con trabajo conjunto de instituciones

En el Barrio El Poblado de Montería, seis familias que perdieron todo durante la ola invernal han recuperado sus casas completamente renovadas gracias a un trabajo conjunto entre Julián Pinilla conocido como "El Chico de la Ruana", el Centro Corona, el Ministerio de Defensa Nacional, soldados del Batallón de Acción Integral N°7 y Rotary Club Montería II. Entre los beneficiarios está María Eugenia Gaviria, una mujer de 62 años que vio reconstruida su vivienda desde paredes hasta cocina. La iniciativa busca continuar expandiéndose hacia otras zonas afectadas.
Cuando la ola invernal golpeó fuerte a Montería, dejó familias enteras sin nada. Pero hace poco, en el Barrio El Poblado, algo hermoso empezó a suceder. Seis hogares que parecían perdidos volvieron a la vida gracias a que varias instituciones decidieron unirse con un propósito común: que esas familias tuvieran un nuevo comienzo.
La historia de María Eugenia Gaviria, una mujer de 62 años, resume lo que significa este proyecto. Ella lo perdió todo en la tragedia. Su casa quedó destruida. Pero durante un mes intenso de trabajo, sus paredes, pisos, cocina y baño fueron completamente renovados. "Con una vida de esfuerzo y trabajo incansable, María Eugenia enfrentó la tragedia con valentía, pero hoy, gracias al apoyo recibido, su hogar ha sido completamente renovado: desde las paredes hasta los pisos, pasando por el baño y la cocina. Este cambio no solo ha transformado su casa, sino también su vida, ofreciéndole una nueva oportunidad para comenzar de nuevo", relata el documento que recogió esta iniciativa.
Detrás de este cambio está Julián Pinilla, conocido como "El Chico de la Ruana", quien puso en marcha esta idea junto con el Centro Corona, el Ministerio de Defensa Nacional, el Batallón de Acción Integral N°7 en apoyo a la Décima Primera Brigada del Ejército Nacional, y Rotary Club Montería II. Los soldados de Acción Integral metieron las manos en la obra, aportando mano de obra y esfuerzo físico para que cada reparación fuera realidad. Sin esa colaboración, sin esa voluntad de trabajar juntos, nada de esto hubiera pasado.
Lo interesante es que esto que ya sucedió es apenas el comienzo. Pinilla tiene clara la tarea que falta. "Gracias a todos los que forman parte de este propósito. Juntos, estamos logrando lo imposible", dijo, dejando claro que seguirán buscando recursos y alianzas con instituciones generosas para llevar esta misma esperanza a otras familias que aún están esperando su turno. En Montería hay más gente con historias similares a la de María Eugenia, y este proyecto parece decidido a encontrarlas.
Fuente original: Chicanoticias