En Itagüí, cuatro aspirantes presidenciales debaten sus propuestas ante antioqueños

David Luna, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán y Aníbal Gaviria participaron en el primer debate de la Gran Consulta organizado por EL COLOMBIANO y Teleantioquia. Los candidatos presentaron sus visiones sobre descentralización, educación, seguridad, economía y salud, con énfasis en fortalecer a las regiones. El debate mostró coincidencias en temas como combate al narcotráfico y eliminación del impuesto al patrimonio, aunque con enfoques distintos.
Bajo el auditorio del Colegio Alemán en Itagüí, decorado con los verdes de la bandera antioqueña y la tricolor nacional, se llevó a cabo el primer encuentro de la Gran Consulta. David Luna, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán y Aníbal Gaviria expusieron sus planes presidenciales en un espacio que, desde sus primeras intervenciones, mostró un tono de unidad entre los candidatos. Aníbal Gaviria, exgobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín, abrió el debate recordando que "la Gran Consulta significa el camino de la unidad lejos de los caminos de los extremos autoritarios, de izquierda o de derecha", dijo emocionado. Por su parte, David Luna señaló que "los colombianos hoy tienen la soga al cuello y un Estado que no los deja progresar", mientras que Juan Manuel Galán anunció que denunciará ante la Corte Penal Internacional al presidente Gustavo Petro y a su gabinete por crímenes de lesa humanidad.
El debate arrancó con educación como primer tema. Gaviria propuso llevar el programa de Buen Comienzo a nivel nacional, Luna habló de evitar que el sistema sea "ideologizado", y Galán abogó por "hacer una revolución educativa total". Después vino la descentralización administrativa, donde Luna enfatizó la necesidad de "desbogotanizar a Colombia" y "trabajar con cada gobernante local sin importar su color político". Galán fue más crítico, afirmando que la presidencia en Colombia funciona como un "monarca burdo al que hay que quitarle poderes". Gaviria se presentó como "el candidato de las regiones" y fue el único en respaldar un modelo federal para el país.
Vicky Dávila llegó cerca de las 20 horas, veinticuatro minutos después del inicio. Vestida de rojo, se incorporó al debate asegurando que propone "una forma distinta de hacer política, sin politiquería y sin corruptos", apoyándose en sus 34 años de carrera periodística. En el tema de narcotráfico, Galán planteó atacar las finanzas y redes de apoyo de las estructuras criminales. Dávila sostuvo que había que "volver a fumigar" con glifosato, "como cuando Uribe lo hacía". Gaviria consideró la seguridad como "la primera inversión social (...) que no es de izquierda ni de derecha", mientras Luna destacó que el problema se concentra en 15 municipios principalmente. Todos los candidatos rechazaron la idea de dialogar con grupos criminales.
En economía, los cuatro coincidieron en eliminar el impuesto al patrimonio. Dávila propuso reducir el Estado pero de manera selectiva, sacando recursos de la corrupción. Gaviria habló de eliminar burocracia, Luna se enfocó en necesidades del electorado antioqueño, y Galán apostó por las pequeñas y medianas empresas como generadoras de empleo. La salud fue otro punto de fricción. Gaviria planteó un modelo mixto que combine "lo mejor de lo privado y de lo público". Luna reafirmó que es un derecho, no una capacidad política, y prometió crear un consejo nacional de pacientes. Galán mencionó redirigir cinco billones de pesos del programa Salud en los Territorios hacia medicamentos. Dávila mostró un afiche con Roy Barreras, Petro e Iván Cepeda, diciendo que no permitiría que estos "se tomen más plata de la salud". Solo Gaviria se comprometió a liquidar gradualmente la Nueva EPS.
Al cierre del debate, el tema fue Antioquia y su autonomía fiscal. Galán afirmó que "es indigno que le hayan impuesto a Antioquia la obligación de hacer una vaca para poder concluir los corredores viales". Dávila pidió actuar con responsabilidad a través de "la ley de competencias", que permita "dividir equitativamente los recursos". Gaviria recordó su propuesta de cambiar la distribución de recursos desde un 80-20 entre el Gobierno nacional y las regiones, a un 50-50 por ciento. Luna cerró con dureza, afirmando que "la mezquindad de Petro con Antioquia no tiene perdón de Dios", reiterando la necesidad de "un presidente con talante democrático" que respete la pluralidad política en los territorios.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

