En el Bronx de Medellín, habitantes de calle jugaron su propio mundial de fútbol

Más de 500 personas que viven en las calles del Bronx participaron en un torneo de fútbol con 10 equipos y árbitros oficiales. El evento, organizado por Eric Yulian García y colectivos comunitarios, buscaba promover inclusión y convivencia en una zona donde históricamente estas poblaciones enfrentan exclusión. Además de los partidos, los asistentes accedieron a servicios de barbería, comida, ropa y actividades para los niños del sector.
Durante varias horas, el sector del Bronx en Medellín dejó a un lado su rutina para convertirse en cancha de un torneo que reunió a más de 500 habitantes de calle. El Mundial de Fútbol Callejero no fue solo un evento deportivo, sino un acto de visibilización de personas que la sociedad suele dejar de lado.
La iniciativa tuvo estructura de torneo profesional: diez equipos compitieron bajo la dirección de árbitros, transformando la zona en un escenario donde el fútbol se convirtió en puente para la convivencia y el reconocimiento. Cada partido era una oportunidad para que estas personas demostraran capacidades y talentos que frecuentemente pasan inadvertidos.
El evento fue mucho más que deportes. Los organizadores dispusieron servicios de barbería, distribución de alimentos, entrega de prendas de vestir y espacios recreativos para los menores que habitan en los inquilinatos cercanos. Era una jornada integral pensada en necesidades concretas de esta población vulnerable.
La jornada estuvo dirigida por Eric Yulian García, creador de la plataforma digital Indi[Gente], quien trabajó junto con organizaciones sociales, colectivos comunitarios y decenas de voluntarios. Todos sumaron esfuerzos para sacar adelante una iniciativa enfocada en valores como el respeto, la solidaridad y la empatía.
Los números contextualizan la necesidad de iniciativas como esta. Según la Alcaldía de Medellín, existen cerca de 8.000 habitantes de calle en la ciudad, y aproximadamente la mitad provienen de otras regiones del país. Para ellos, espacios como este torneo son raramente accesibles.
Los organizadores enfatizaron que el principal logro de la jornada fue demostrar algo fundamental: el deporte tiene la capacidad de abrir puertas que la exclusión cierra. El fútbol, en este caso, funcionó como herramienta para generar vínculos comunitarios y recordarle a la ciudad que quienes habitan las calles son personas con dignidad, sueños y el derecho a participar activamente de la sociedad.
Fuente original: Hora 13 Noticias
