En corte californiana, Meta y Google niegan diseñar redes sociales para enganchar a menores

El director de Instagram rechaza que sus plataformas causen "adicción clínica" y las describe como generadoras de "uso problemático". Sin embargo, un juicio histórico en California acusa que Meta y Google diseñaron deliberadamente Instagram, Facebook y YouTube para mantener a los usuarios pegados a las pantallas. El caso podría resultar en una indemnización millonaria para una joven de 20 años que alega daño psicológico, y abriría el camino para resolver más de mil demandas similares contra los gigantes tecnológicos.
En un juicio que podría cambiar el futuro de las redes sociales en Estados Unidos, el director ejecutivo de Instagram se defiende argumentando que las plataformas no crean verdadera adicción. Adam Mosseri rechazó durante su declaración ante la corte californiana la idea de que Instagram cause "adicción clínica", preferiendo hablar de "uso problemático". Para ilustrar su punto, Mosseri comparó la experiencia con ver una serie de Netflix de corrida: "Estoy seguro de que dije que era adicto a una serie de Netflix cuando la vi de un tirón hasta muy tarde una noche, pero no creo que sea lo mismo que una adicción clínica".
La defensa de Meta, matriz de Instagram y Facebook, contrasta fuertemente con las acusaciones que enfrenta. Desde febrero de este año, un tribunal de California investiga si la empresa y Google diseñaron deliberadamente sus plataformas para enganchar a menores. El abogado de la demanda, Mark Lanier, fue directo en su argumento: "Voy a hablar de cómo Google y Meta diseñaron deliberadamente sus productos, YouTube e Instagram, para enganchar a los usuarios y hacer que volvieran, no por casualidad, sino a propósito, porque la adicción es rentable".
El caso se originó en las denuncias de una joven de 20 años identificada como Kayley GM, quien afirma que el uso de estas plataformas le causó depresión, ansiedad, autolesiones y tendencias suicidas. Según su testimonio, funciones como el deslizamiento infinito de contenido y la reproducción automática fueron diseñadas específicamente para mantenerla enganchada. Aunque su historia es la de una persona entre millones, su caso es especial: es el primero que entra oficialmente a juicio sobre este tema.
Lo que está en juego va mucho más allá de este caso individual. Existen más de mil demandas por lesiones personales contra Meta y otros gigantes tecnológicos por razones similares. Una sentencia condenatoria para Google y Meta podría obligarlas a poner advertencias sobre riesgos de salud mental en sus plataformas, además de abrir el camino para indemnizaciones multimillonarias. Más importante aún, cualquier fallo de esta corte serviría como precedente legal para resolver todas esas otras demandas que esperan en el sistema judicial. En otras palabras, lo que suceda en California podría redefinir completamente cómo estas empresas operan en el país.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología