En Colombia pierden hasta el 18% del presupuesto en obras por errores evitables: cómo afecta tu bolsillo

Las obras en Colombia pueden perder hasta el 18% de su presupuesto por reprocesos e ineficiencias evitables, cifra que duplica el promedio global. El problema viene de errores en diseño (70% de los casos) y falta de coordinación entre equipos. Estos sobrecostos terminan encareciendo viviendas y presionando presupuestos de obras públicas, lo que afecta directamente al ciudadano colombiano.
Cuando una construcción en Colombia sufre cambios a mitad de camino o se descubren errores en fases avanzadas, el daño al bolsillo puede ser enorme. Según estudios de la Universidad EAN y la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (Unad), hasta el 18% del presupuesto total de una obra puede evaporarse en lo que se conoce como "reprocesos": trabajos que hay que hacer de nuevo porque algo salió mal desde el principio.
Para entender qué significa esto en términos reales: si una obra cuesta 100 millones de pesos, 18 millones podrían perderse en errores que nunca debieron ocurrir. A nivel mundial, la consultora McKinsey & Company estima que se pierden entre el 5% y el 10% en retrabajos, pero Colombia está muy por encima. Esto no es un problema de un proyecto aislado. Es un defecto estructural del sector que termina afectando a todos: las viviendas salen más caras, las obras públicas se retrasan y los municipios ven cómo sus presupuestos limitados se esfuman.
El origen del problema está principalmente en dos lugares. Primero, en los diseños incompletos o mal pensados: el 70% de los reprocesos empiezan aquí, en planos que no especifican bien lo que se debe hacer. Segundo, en la mala comunicación: cerca del 48% de los problemas viene de que arquitectos, ingenieros y contratistas no trabajan con la misma información. Un equipo cree que va por aquí, otro por allá, y cuando se descubre el desacuerdo ya está la mitad de la obra hecha.
La cosa empeora cuando los cambios llegan tarde. Un error detectado al inicio es barato de arreglar. El mismo error descubierto a mitad de obra genera una cascada de ajustes que multiplica los costos. Como señala Patricio Zapata, Customer Success Manager para Latinoamérica de Graphisoft, "cuando estos sobrecostos se vuelven recurrentes, el impacto ya no es solo para un proyecto puntual, sino para todo el sistema", y advierte que esto termina "encareciendo la vivienda, afectando la ejecución de obras públicas y presionando los presupuestos de ciudades que ya operan con recursos limitados".
La solución pasa por prevenir, no por reparar. Los expertos dicen que hay que reforzar las etapas iniciales: diseños más detallados, validaciones técnicas antes de empezar a construir, y cambios controlados con rigor. También es fundamental que todos trabajen sobre la misma información. Herramientas como BIM (Modelado de Información de Construcción) y archivos abiertos permiten que los equipos vean el mismo proyecto en tiempo real, detectando problemas antes de que se materialicen en obra.
Reducir estos reprocesos no es un lujo. En un sector bajo presión, donde los costos suben y los presupuestos se estrechan, cada peso ahorrado cuenta. Si Colombia lograra bajar esa pérdida del 18% aunque sea a la mitad, estaríamos hablando de millones de pesos que podrían ir a hacer más viviendas, mejorar infraestructura pública o reducir el precio final que paga el ciudadano.
Fuente original: Portafolio - Economía