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Embajador Saade en el ojo de la tormenta: el chef que llevó a Brasil chocó el auto oficial

Fuente: El Colombiano - Colombia
Embajador Saade en el ojo de la tormenta: el chef que llevó a Brasil chocó el auto oficial
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El embajador colombiano en Brasil, Alfredo Saade, admitió que el trabajador que dañó gravemente un vehículo oficial había sido llevado por él para desempeñarse como chef en la residencia diplomática. El empleado usó sin permiso un Audi A6 que terminó declarado en pérdida total, con daños estimados en cerca de 16.000 dólares. Saade explica que el conductor se subió a una berma, pero el incidente genera interrogantes sobre los controles en la embajada.

El embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, salió al paso esta semana para aclarar un incidente vergonzoso que sucedió en la residencia diplomática: el trabajador que dañó irreparablemente un vehículo oficial de la embajada era precisamente el chef que él mismo había traído desde Colombia. La revelación llegó en una entrevista con Caracol Radio, después de que circulara un memorando interno donde Saade reportaba los hechos.

Lo que pasó es relativamente simple pero incómodo. El domingo 29 de marzo, mientras Saade estaba en Bogotá por Semana Santa, David Leonardo Barrero López, un empleado de la empresa contratista AR Maciel Serviços Gerais LTDA, sacó sin autorización un Audi A6 de la embajada. Cuando lo devolvió ya entrada la noche, el auto presentaba daños graves. El vehículo quedó inutilizable y tuvo que declararse pérdida total.

En su intervención radial, Saade trató de minimizar lo ocurrido. Aclaró que el auto "no chocó con otro vehículo", sino que el conductor se subió a una berma, y eso fue lo que causó los destrozos. También explicó que las llaves del Audi estaban en un lugar común dentro de la residencia y que solo el chofer oficial debería usarlo. "Aquí lo que existe es un abuso de confianza de una persona que era trabajador", afirmó el embajador.

Lo que sorprende es por qué ese trabajador estaba en la residencia en primer lugar. Saade justificó su presencia diciendo que había decidido traerlo a Brasil porque "la comida aquí no me apetecía" y quiso tener un chef disponible. Una decisión personal que resultó costosa para el erario público.

Una vez conocidos los hechos, Saade dice que actuó rápido: informó a la empresa contratista, sacó al trabajador de la residencia y mandó el carro a inspección técnica. Los peritos encontraron un panorama desolador. Más allá de los rayones y daños de pintura visibles, la revisión mecánica reveló daños severos en componentes críticos: transmisión, radiador, cárter del motor, barra estabilizadora y amortiguadores. Todo apunta a un impacto fuerte en el chasis inferior.

El costo de los daños fue tasado en 81.287 reales, lo que equivale a unos 16.000 dólares aproximadamente. Una cantidad nada despreciable para un incidente que pudo haberse evitado con mejor vigilancia. Hasta ahora, la Cancillería no ha precisado si abrirá investigaciones disciplinarias, administrativas o fiscales, ni ha aclarado quién correrá con los gastos: el seguro, Saade o el empleado que causó el daño.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

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